REFLEXIÓN: LA VIDA, UN SOPLO CON PROPÓSITO


 La vida no es un accidente ni una sucesión de días repetidos; es un regalo divino puesto en nuestras manos para administrarlo con sabiduría. La Biblia dice que nuestra vida es “como neblina que aparece por un poco de tiempo y luego se desvanece” (📖Santiago 4:14). Eso no es para desanimarnos, sino para despertarnos.

Cada día que abrimos los ojos es una oportunidad renovada del Señor para crecer, servir, amar y acercarnos más a Él. Dios no solo nos dio existencia; nos dio un propósito eterno. No estamos aquí para sobrevivir, sino para fructificar (📖Juan 15:5), para reflejar Su carácter, para sembrar en otros lo que Él ha sembrado en nosotros.

La vida también nos enseña con sus valles y montañas. Hay días en que el alma florece y otros en que parece marchitarse. Pero incluso en esos momentos, Dios está obrando. A veces podando, a veces regando, siempre formándonos. Eso que hoy cuesta, mañana será un fruto de madurez.

Por eso, vive con gratitud, con intención y con esperanza. No desperdicies el hoy pensando que mañana será mejor; mejor permite que Dios haga mejor tu corazón hoy.

La vida es corta, sí… pero en Cristo es significativamente eterna.⚓🙏


Entrada destacada

PENSAMIENTO: MITAD Y MITAD: EL EQUILIBRIO SANTO DEL QUE EDIFICA

Nehemías 4:16 revela una estrategia espiritual que sigue vigente: mientras unos edificaban, otros protegían . La obra de Dios no avanzó porq...

Entradas populares