PENSAMIENTO: CERRANDO EL AÑO EN GRATITUD


 Damos gracias a Dios porque cada día que respiramos es una evidencia viva de Su gracia y de Su misericordia, aun cuando muchas veces caminamos sin detenernos a reconocerlo. No estamos aquí por casualidad, ni por nuestra capacidad, ni por nuestras fuerzas, sino porque la mano fiel de Dios nos ha sostenido en cada momento, tanto en lo visible como en lo invisible, en las bendiciones que celebramos y también en aquellas que hoy no entendemos, pero que un día revelarán Su propósito perfecto. La Palabra nos lo recuerda con ternura y verdad: “Por Jehová son las misericordias, porque no hemos sido consumidos; porque nunca decayeron Sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad” (Lamentaciones 3:22–23). Al acercarse el fin de este año, el Señor nos invita a hacer una pausa santa, a mirar atrás con un corazón humilde, y a reconocer que si hemos llegado hasta aquí ha sido únicamente por Su fidelidad, porque Él nos guardó cuando fuimos frágiles, nos guió cuando estuvimos confundidos y nos levantó cuando las fuerzas parecían acabarse, aun en medio de pruebas, caídas y lágrimas.

Dar gracias a Dios va más allá de lo que recibimos en abundancia; implica también reconocer Su amor en lo que Él permitió para formarnos, corregirnos, purificarnos y acercarnos más a Su corazón. Cada día vivido, cada oportunidad concedida, cada puerta que se abrió y cada puerta que se cerró, cada espera que dolió y cada lección que marcó nuestra vida, ha tenido un propósito eterno, porque la Escritura afirma que “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Romanos 8:28). Por eso, al cerrar este año, levantamos un corazón rendido, quebrantado y agradecido, reconociendo que Dios ha estado presente en cada paso de nuestro caminar, aun cuando no lo percibimos. Y con fe afirmamos que Aquel que nos sostuvo hasta hoy seguirá siendo fiel mañana, porque Él no cambia ni abandona a los suyos. Vivamos, entonces, con un espíritu constante de gratitud, obediencia y confianza, recordando siempre que “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” (1 Tesalonicenses 5:18).⚓📖💖

Entrada destacada

PENSAMIENTO: MITAD Y MITAD: EL EQUILIBRIO SANTO DEL QUE EDIFICA

Nehemías 4:16 revela una estrategia espiritual que sigue vigente: mientras unos edificaban, otros protegían . La obra de Dios no avanzó porq...

Entradas populares