SERMÓN: SALVACIÓN, UN REGALO PARA TODOS, SIN DISTINCIÓN

 

SALVACIÓN: UN REGALO PARA TODOS, SIN DISTINCIÓN

Gálatas 3:28

Raúl Fabián Avila Medina

 

GÁLATAS 3:28

"Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús."

 

PROPOSICIÓN:

La salvación es un regalo de la gracia de Dios ofrecido a todos por igual, porque en Cristo no hay distinciones de raza, cultura, estatus o género: todos somos uno en Él.

 

OBJETIVO:

Que la iglesia comprenda que la salvación no se basa en méritos humanos ni diferencias externas, sino en la fe en Cristo, y que viva esa verdad practicando amor, unidad y aceptación sin discriminación.

 

INTRODUCCIÓN

  1. Hermanos la palabra de Dios tiene Poder, es Viva y Eficaz, Digna de ser recibida (Isaías 55:10-11; Hebreos 4:12; 1 Timoteo 4:9).
  2. Hermanos y hermanas, vivimos en un mundo donde muchas veces el color de la piel, el origen o el estatus social parecen marcar diferencias entre las personas. Incluso dentro de la familia de la fe, a veces olvidamos que el Evangelio no discrimina.
  3. La pregunta es: ¿Dios elige a quién salvar por su apariencia o raza? La respuesta bíblica es clara: no. La salvación es un regalo para todo aquel que cree, sin importar cómo luzca, de dónde venga o cuánto tenga.
  4. Gracias a Dios podemos aprender y hablar con entendimiento la Palabra de Dios, la Sana Doctrina (Tito 2:1; 1 Timoteo 4:13).
  5. Le invitamos a seguir escudriñando y retener las Sanas Palabras (2 Timoteo 1:13).
  6. Con esto en mente, analicemos los siguientes puntos que constituirán la lección de este día:

 

1. DIOS MIRA EL CORAZÓN, NO EL COLOR


  • Hechos 10:34-35 dice:
    • "En verdad, Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia."

 

  • Dios no se impresiona por riquezas, apariencia o etnia.
  • Lo que importa para Él es nuestro corazón, nuestra fe y nuestra disposición a vivir según su voluntad.
  • Por eso, nadie está excluido: cada persona que cree puede recibir su gracia.

 

2. LA SALVACIÓN ES POR FE, NO POR MÉRITO EXTERNO

 

  • Efesios 2:8-9 nos recuerda:
  • "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe."

 

  • No se trata de cuánto tenemos, de nuestra cultura o de nuestra posición.
  • La salvación es un regalo gratuito, basado en la fe en Cristo.
  • Esto nos enseña humildad y gratitud: todos somos iguales ante Dios.

 

 

3. CRISTO NOS UNE COMO HERMANOS

 

  • Gálatas 3:28 nos dice que en Cristo no hay divisiones:
    • No hay raza que se destaque, ni país que dé más valor a alguien.
    • Cada creyente, sin importar su origen, es parte de la misma familia en Cristo.
  • Esta verdad nos llama a amar a todos como hermanos, sin prejuicios, sin distinciones.

 

4. LA MISIÓN: AMAR Y EXTENDER LA SALVACIÓN

 

  • Juan 13:34-35 dice:
    • "Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos."

 

  • Nuestro amor no debe tener fronteras.
  • Debemos extender la gracia y el perdón a todos, sin importar el color, la nacionalidad o la condición social.
  • Cada acto de amor es un reflejo de la unidad que Dios quiere en su pueblo.

 

CONCLUSIÓN:

  • Queridos hermanos:
    • La salvación no depende de tu color, tu riqueza ni tu posición.
    • Todos somos llamados a la misma fe, al mismo amor y al mismo perdón.
    • Como creyentes, recordemos que Dios nos hace uno en Cristo, y nuestra misión es amar, perdonar y restaurar, mostrando al mundo la verdad del Evangelio.

 

Mateo 28:18-20  Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

 

 “En Cristo no hay fronteras, no hay colores, no hay distinciones. Todos somos uno, todos somos amados, y todos podemos recibir la salvación que Dios ofrece gratuitamente.”

 

SERMÓN: CUANDO LA JUSTICIA HUMANA CHOCA CON LA JUSTICIA DIVINA

 

CUANDO LA JUSTICIA HUMANA CHOCA CON LA JUSTICIA DIVINA

(ROMANOS 13:1-2; MATEO 22:39)

Raúl Fabián Avila Medina

  

ROMANOS 13:1-2: “Sométase toda persona a las autoridades superiores… quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste.”

MATEO 22:39: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”

 

PROPOSICIÓN

Aunque Dios nos llama a respetar la autoridad humana, su justicia nunca puede separarse del amor al prójimo; cuando ambas entran en conflicto, la justicia divina expresada en amor, misericordia y obediencia a Dios debe prevalecer.

 

OBJETIVO

Que la iglesia aprenda a discernir entre la justicia humana y la justicia divina, obedeciendo las autoridades sin comprometer los principios del amor, la misericordia y la ética cristiana, y decida vivir una fe que refleje el carácter de Cristo en toda circunstancia.

 

INTRODUCCIÓN

  1. Hermanos la palabra de Dios tiene Poder, es Viva y Eficaz, Digna de ser recibida (Isaías 55:10-11; Hebreos 4:12; 1 Timoteo 4:9).
  2. Hermanos y hermanas, hoy quiero hablar de un peligro muy real: confundir nuestra propia justicia con la justicia de Dios.
  3. Muchos citan Romanos 13 para justificar obedecer leyes, y eso está bien. La Escritura nos llama a respetar las autoridades y vivir en orden. Pero cuidado: no toda ley o acción que llamamos “justicia” refleja realmente a Dios.
  4. Algunos aplican su justicia personal, dicen que es de Dios, pero sus actos lastiman al prójimo y contradicen el mandamiento de Jesús: amarás a tu prójimo como a ti mismo.
  5. Gracias a Dios podemos aprender y hablar con entendimiento la Palabra de Dios, la Sana Doctrina (Tito 2:1; 1 Timoteo 4:13).
  6. Le invitamos a seguir escudriñando y retener las Sanas Palabras (2 Timoteo 1:13).
  7. Con esto en mente, analicemos los siguientes puntos que constituirán la lección de este día:

 

1. LA OBEDIENCIA A LA AUTORIDAD NO ES UN CHEQUE EN BLANCO

  • Romanos 13 nos recuerda que debemos respetar las autoridades y las leyes.
  • Esto protege la sociedad y nos enseña disciplina y orden.
  • Pero Dios nunca pide que aceptemos injusticia o que lastimemos a otros en su nombre.
 
  •  Si una ley o regla nos obliga a pecar o a actuar injustamente, obedecer a Dios siempre va primero (Hechos 5:29: “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.”).

 

2. LA TRAMPA DE LA JUSTICIA HUMANA

  • Cuando aplicamos “justicia” basada en orgullo, miedo, prejuicio o ego, nos desviamos de la justicia divina.
  • La gente puede decir: “Hago esto por Dios”, pero en realidad herimos, excluimos y juzgamos injustamente.
  • La verdadera justicia no divide ni destruye; construye, restaura y protege la vida de todos.

 

3. LA JUSTICIA DE DIOS: AMOR Y MISERICORDIA

  • Mateo 22:39 nos da la clave: amar al prójimo como a ti mismo.
  • Amar incluye perdonar, restaurar, ayudar y respetar a quienes son diferentes a nosotros.
  • La verdadera justicia no se mide por reglas rígidas o poder, sino por cómo nuestros actos reflejan a Cristo.

 

  • Ninguna ley, religión o autoridad puede reemplazar el mandamiento de amor que Jesús nos dio.

 

4. CÓMO VIVIR LA JUSTICIA DE DIOS HOY

  • Examina tu corazón: ¿mis decisiones buscan el bienestar del prójimo o solo mi beneficio?
  • Obedece leyes humanas, pero nunca a costa de la ética y el amor de Dios.
  • Perdone, restaure y camine con misericordia: así serás un instrumento de justicia divina en un mundo roto.

 

CONCLUSIÓN

  • Hermanos, recordemos:
    • La justicia humana puede fallar, pero la justicia de Dios nunca falla.
    • Obedecer la ley está bien, pero amar al prójimo es mandamiento supremo.
    • No confundamos nuestras opiniones con la voluntad de Dios.

 “Cuando la justicia humana choca con la justicia divina, que nuestro corazón siempre elija el camino del amor, la misericordia y la restauración, siguiendo a Cristo.”

 

REFLEXIÓN: LA DULZURA DE LA PALABRA, CUANDO DIOS ALIMENTA EL ALMA EN SILENCIO

 

Hay momentos en la vida en los que el alma está cansada, aunque el cuerpo siga caminando. Son esos días en los que no sabemos explicar lo que sentimos, pero sabemos que necesitamos algo más que palabras humanas. En esos momentos, Dios no grita, no apura, no presiona. Dios susurra a través de Su Palabra.

La Palabra del Señor es como la miel: no solo es dulce, también es sanadora. La miel restaura, fortalece y preserva. Así también la Escritura llega a lo profundo del corazón, a lugares donde nadie más puede entrar. El salmista lo expresó con ternura: “¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca” (Salmos 119:103). No habla solo de sabor, sino de experiencia, de consuelo, de intimidad con Dios.

Muchas veces abrimos la Biblia buscando respuestas rápidas, pero Dios nos invita a algo más profundo: a sentarnos con Él, a dejar que Su Palabra repose en nosotros. Como las abejas que trabajan sin ruido, Dios obra en silencio mientras meditamos en Su verdad. Aunque no lo notemos de inmediato, Su Palabra va ordenando el caos interior, sanando heridas invisibles y devolviendo fuerzas al corazón cansado.

La Palabra de Dios no humilla, no hiere, no condena. Corrige con amor, guía con paciencia y levanta con gracia. Cuando todo alrededor parece incierto, la Palabra se convierte en ancla. Nos recuerda que no estamos solos, que nuestra historia no está perdida y que Dios sigue escribiendo, aun cuando sentimos que todo se ha detenido.

Hay días en los que la fe parece pequeña, frágil, casi apagada. Pero basta una palabra de Dios para volver a encender la esperanza. Una promesa, un versículo, una verdad eterna puede sostenernos cuando ya no tenemos fuerzas para sostenernos a nosotros mismos. El que se alimenta de la Palabra no queda vacío, porque en ella encontramos vida, dirección y descanso.

Dios no nos pide perfección para hablarnos; solo un corazón disponible. Cuando abrimos Su Palabra con humildad, Él nos encuentra allí. Nos habla como Padre, nos corrige como Maestro y nos abraza como Pastor. Su Palabra no caduca, no pierde poder, no se agota. Sigue siendo viva, eficaz y suficiente para hoy.

Hoy, detente un momento. Respira. Abre la Palabra sin prisa. Deja que Dios te hable, no solo a la mente, sino al corazón. Tal vez no escuches una voz audible, pero sentirás paz. Y en ese silencio santo, descubrirás que Dios sigue alimentando el alma de quienes confían en Él.⚓📖💖


SERMÓN: CUANDO UN REY OLVIDA A DIOS

 

CUANDO UN REY OLVIDA A DIOS

1 Samuel 8:7

Raúl Fabián Avila Medina

  

1 SAMUEL 8:7: “Y Jehová dijo a Samuel: Oye la voz del pueblo… no me han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.”

 

PROVERBIOS 16:18: “Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu.”

 

JEREMÍAS 17:5: “Maldito el hombre que confía en el hombre y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.”

 

LEVÍTICO 19:34: “Al extranjero que habita con vosotros, lo tratarás como a tu propio hermano.”

 

INTRODUCCIÓN

  1. Hermanos la palabra de Dios tiene Poder, es Viva y Eficaz, Digna de ser recibida (Isaías 55:10-11; Hebreos 4:12; 1 Timoteo 4:9).
  2. Hermanos y hermanas, hoy reflexionamos sobre los reyes y gobernantes que olvidan a Dios.
  3. Algunos poseen poder, riqueza e influencia, y creen que todo lo que hacen es correcto. Pero cuando olvidan a Dios, sus corazones se endurecen y su justicia se corrompe.
  4. En la Biblia encontramos claros ejemplos de líderes que actuaron sin Dios:
    1. Jeroboam I, que desvió al pueblo con ídolos y leyes propias.
    2. Acab, que persiguió profetas y justificó el pecado.
    3. Manasés, quien promovió idolatría y prácticas injustas.
  5. Nabucodonosor, que en su orgullo se creyó dueño de todo antes de ser humillado.
  6. Estos ejemplos nos muestran que el poder sin Dios lleva a injusticia, abuso y sufrimiento de los inocentes, incluyendo migrantes, familias vulnerables y personas marginadas. cristiano.
  7. Gracias a Dios podemos aprender y hablar con entendimiento la Palabra de Dios, la Sana Doctrina (Tito 2:1; 1 Timoteo 4:13).
  8. Le invitamos a seguir escudriñando y retener las Sanas Palabras (2 Timoteo 1:13).
  9. Con esto en mente, analicemos los siguientes puntos que constituirán la lección de este día:

 

1. EL ORGULLO CIEGA AL GOBERNANTE

  • Proverbios 16:18 nos enseña que la soberbia precede a la caída.
  • Los reyes que se creen perfectos, que buscan gloria y poder, dejan de escuchar la voz de Dios.
  • Esto los lleva a ignorar el bienestar del pueblo, tomando decisiones egoístas y dañinas.
  • Ejemplo: Nabucodonosor, quien, en su orgullo, se creyó más grande que todos y destruyó ciudades y pueblos sin misericordia, olvidando la autoridad de Dios (Daniel 4).

 

2. CUANDO EL PODER REEMPLAZA LA JUSTICIA DIVINA

  • Algunos gobernantes imponen su propia ley, dañan familias, marginan inocentes y toman decisiones sin misericordia.
  • 1 Samuel 8:7 nos recuerda que incluso cuando un líder parece fuerte y funcional, si se aparta de Dios, su justicia se corrompe.
  • La verdadera justicia no está en la riqueza o la fuerza, sino en proteger a los vulnerables y amar al prójimo (Levítico 19:34).
  • Ejemplo: Jeroboam I, quien estableció becerros de oro y desvió al pueblo del camino de Dios, causando confusión, injusticia y daño a la nación (1 Reyes 12:26–33).

 

3. OLVIDAR A DIOS TRAE CONSECUENCIAS

  • Jeremías 17:5 advierte que confiar solo en la fuerza humana conduce a maldición y destrucción.
  • La Biblia muestra que los reyes que olvidaron a Dios enfrentaron caída, humillación y pérdida de lo que tenían, porque ningún poder humano supera la justicia divina.
  • Aquellos que creen que todo les pertenece deben recordar que Dios es soberano y Su justicia no falla.
  • Ejemplo: Manasés, quien promovió idolatría y prácticas injustas durante décadas en Judá, finalmente enfrentó la humillación y la caída de su reino (2 Crónicas 33:1–13).

 

4. LECCIÓN PARA NOSOTROS

  • Aunque no seamos reyes ni gobernantes, cada uno tiene autoridad en su familia, trabajo o comunidad.
  • Si olvidamos a Dios, podemos actuar como estos reyes: imponiendo nuestra voluntad, juzgando injustamente y olvidando a los más débiles.
  • La verdadera grandeza está en obedecer a Dios, amar al prójimo, proteger al vulnerable y actuar con justicia y misericordia, reflejando la luz de Cristo en nuestra vida diaria.
  • Ejemplo: Acab, quien persiguió profetas y abusó de su poder, muestra que incluso los más fuertes y ricos pueden alejarse de la verdad de Dios y causar daño a los inocentes(1 Reyes 16–22).

 

CONCLUSIÓN

  • Queridos hermanos y hermanas:
    • No dejemos que el orgullo, la riqueza o el poder nos aparten de Dios.
    • La verdadera autoridad y grandeza vienen de la humildad, la justicia divina y el amor al prójimo.
    • Recordemos que todos somos responsables ante Dios, y que la justicia humana sin amor y misericordia siempre está incompleta.
    • Oremos por nuestros presidentes y gobernantes, para que Dios les dé sabiduría, temor de Dios, justicia y corazones sensibles, para que gobiernen con rectitud y para que el pueblo viva en paz.

 

 “Padre, enséñanos a no olvidar que Tú eres nuestra guía. Que nuestra fuerza y autoridad no se usen para oprimir, sino para amar y proteger, reflejando siempre Tu justicia y misericordia, en el nombre del Señor Jesucristo.”

 

PENSAMIENTO: CUANDO EL HOMBRE PIERDE LA MIRADA DEL SEÑOR: VOLVIENDO LOS OJOS A DIOS

 

LOS QUE CAMINAN EN LA OSCURIDAD(ההולכים בחשך - Ha-holechim ba-choshech - lado izquierdo, en la oscuridad) Y MIRARON HACIA ÉL(הביטו אליו - Hibitu elav - lado derecho, iluminado por la luz)

Cuando el hombre pierde la mirada del Señor, su visión se oscurece y su corazón se llena de confusión y temor. Salmos 104:29-30 describe cómo la vida y la dirección dependen de la presencia de Dios: “¡Caminan en tinieblas los que pierden la luz de tu rostro!” En hebreo, la palabra פָּנִים” (panim) significa rostro o presencia, y refleja cómo la presencia activa de Dios ilumina y guía el alma. Sin fijar la mirada en Él, los pasos se vuelven inseguros y las decisiones carecen de orientación.

Cuando el hombre aparta su mirada del Señor, tiende a confiar en su propio entendimiento y juicio, buscando seguridad en sus planes y decisiones, pero esto lo aleja de la sabiduría de Dios. Proverbios 3:5-6 dice: “Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia; reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas.” La palabra hebrea בָּטַח” (batach) significa confiar o depender plenamente, recordándonos que la verdadera dirección y seguridad no provienen de nuestra lógica o fuerza humana, sino de poner toda nuestra confianza en Dios y caminar bajo Su guía.

La ausencia de Dios endurece el corazón y enfría el espíritu. Isaías 29:13-14 advierte: “Este pueblo se acerca a mí con la boca y me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí; y su temor de mí es una ley aprendida de hombres.” En hebreo, לֵב” (lev) se refiere al centro del entendimiento, las emociones y la voluntad. Cuando el corazón se aparta de Dios, se vuelve insensible al pecado y al amor, y la tibieza espiritual debilita la fe y la vida del creyente.

Sin la mirada de Dios, el camino se tuerce y el hombre tropieza. La palabra hebrea יָשָׁר” (yashar), que significa recto o derecho, aparece en la frase de Proverbios 3:6: “Él enderezará tus veredas”, indicando que apartarse de la guía de Dios es desviarse de la senda correcta y perder la claridad para vivir conforme a su voluntad.

El remedio es volver los ojos al Señor. Salmos 34:5 dice: “Miraron hacia Él y fueron radiantes; y sus rostros nunca serán avergonzados.” La palabra hebrea הִבִּ֣יטוּ” (hib-bî-ṭū) significa mirar atentamente, fijar la vista, y refleja la acción de volver nuestra mirada con entrega y dependencia completa hacia Dios. Al levantar nuestra mirada hacia el Señor, recibimos dirección, renovación del corazón, paz y claridad espiritual, cumpliendo la promesa de Filipenses 4:7: “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”

Vivir con la mirada de Dios significa alinear todo nuestro ser con Su voluntad. Salmos 11:7 afirma: “Tus ojos, oh Jehová, miran a los rectos, y tus labios se deleitan en el que anda rectamente.” Cada pensamiento, palabra y acción debe evaluarse frente a esa mirada divina. Cuando mantenemos nuestros ojos fijos en Él, evitamos la confusión, la injusticia y la tibieza espiritual, caminando en la luz de su verdad y reflejando su amor, gracia y sabiduría en todo momento.⚓📖💖

 

SERMÓN: RECORDANDO QUE TODOS SOMOS EXTRANJEROS

 

 RECORDANDO QUE TODOS SOMOS EXTRANJEROS

Hebreos 11:13

Raúl Fabián Avila Medina

 

 HEBREOS 11:13

"Todos estos murieron en fe, sin haber recibido lo prometido; pero miraron de lejos y lo saludaron, y confesaron que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra."

 

PROPOSICIÓN:

Porque somos extranjeros y peregrinos en esta tierra, Dios nos llama a vivir reflejando el carácter de Cristo: amando sin fronteras, perdonando con gracia y restaurando con reconciliación.

 

OBJETIVO:

Que la iglesia reconozca que su verdadera ciudadanía está en Cristo y, al recordar que todos somos extranjeros en este mundo, decida vivir una fe práctica expresada en amor al prójimo, perdón sincero y acciones que promuevan la reconciliación.

 

INTRODUCCIÓN

  1. Hermanos la palabra de Dios tiene Poder, es Viva y Eficaz, Digna de ser recibida (Isaías 55:10-11; Hebreos 4:12; 1 Timoteo 4:9).
  2. Hermanos y hermanas, vivimos en un mundo donde el orgullo, el egoísmo y la codicia parecen más fuertes que nunca. Muchos olvidan que el corazón del Evangelio no es el poder, la riqueza ni la fama, sino el amor, la misericordia y la reconciliación.
  3. Todos somos extranjeros aquí. Ninguno de nosotros es dueño absoluto de este mundo; estamos de paso, peregrinos hacia el hogar eterno que Dios nos ha prometido. Y como peregrinos, debemos amar, perdonar y restaurar, especialmente a aquellos que son diferentes a nosotros, que vienen de otros lugares, culturas o tradiciones.
  4. Gracias a Dios podemos aprender y hablar con entendimiento la Palabra de Dios, la Sana Doctrina (Tito 2:1; 1 Timoteo 4:13).
  5. Le invitamos a seguir escudriñando y retener las Sanas Palabras (2 Timoteo 1:13).
  6. Con esto en mente, analicemos los siguientes puntos que constituirán la lección de este día:

 

1. AMAR AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO

  • Jesús dijo en Mateo 22:39:
    • "Amarás a tu prójimo como a ti mismo."
  •  ¿Qué pasa cuando olvidamos esto?
  •  Se levantan muros de odio, racismo, prejuicio y egoísmo.
  •  Amar al prójimo no tiene fronteras ni nacionalidades.
  •  Extranjero, vecino, pobre, necesitado… todos merecen nuestro amor.
  •  Amar es dar sin esperar, compartir sin discriminar y ver en cada persona la imagen de Dios.

  

2. PERDONAR COMO DIOS NOS PERDONA

  •  Colosenses 3:13 nos recuerda:
    • "Soportaos unos a otros, y perdonaos unos a otros si alguno tiene queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros."
  •  Perdonar no es solo olvidar un daño; es liberarnos del veneno del odio.
  •  Al perdonar, restauramos relaciones y damos testimonio del amor de Cristo.
  •  Incluso cuando otros nos hieren, recordemos que Dios nos perdona cada día nuestras faltas, aunque seamos débiles y fallidos.

 

 3. RESTAURAR Y SER PUENTE DE RECONCILIACIÓN

  •  Proverbios 17:17 dice:
    • "En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia."
  • Restaurar es más que perdonar; es reconstruir puentes.
  • En un mundo que tiende a dividir, los cristianos estamos llamados a unir, acompañar y sanar corazones rotos.
  •  Cada acto de reconciliación es una semilla que florece en paz y esperanza.

  

4. RECORDEMOS: TODOS SOMOS EXTRANJEROS

  •  Hebreos 11:13 nos recuerda que la vida aquí es temporal:
    •  Ninguno de nosotros pertenece completamente a este mundo; somos peregrinos.
  •  Si recordamos nuestra condición de extranjeros, nuestras peleas, prejuicios y rencores pierden importancia.
  •  Nuestra verdadera ciudadanía está en Cristo, y por eso debemos actuar como Él: amando, perdonando y restaurando siempre.

 

CONCLUSIÓN

  •  Querido hermano, querida hermana:
    •  No permitas que el orgullo, la codicia o el egoísmo te cieguen al amor que Dios te pide compartir.
    •  No olvides perdonar a quien te ofende, ayudar al extranjero y al necesitado, y ser constructor de paz en tu familia, tu comunidad y tu nación.
    • Recuerda que, al final, todos somos peregrinos, y lo que importa es cómo vivimos el amor de Dios en nuestro paso por esta tierra.

  

 “Ama al prójimo como a ti mismo, perdona como Dios te perdona, y recuerda que todos somos extranjeros en este mundo pasajero.”

ILUSTRACIÓN BÍBLICA: “A LA ORILLA DE LA ETERNIDAD”

 

En el porche sencillo de una casa de madera, dos abuelos descansan en mecedoras gastadas por los años. Sus manos, marcadas por el trabajo y el tiempo, ya no producen tanto como antes, pero ahora sostienen algo mucho más valioso: la herencia viva de su amor. No miran cuentas, ni campos, ni relojes… miran a sus nietos, y en esas risas ven reflejada la fidelidad de Dios a través de generaciones.

El agua que corre frente a ellos no solo es un arroyo; es un recordatorio del tiempo que fluye, de los días que pasan rápido como el río. Pero también es símbolo de vida, renovación y promesas, que siguen corriendo aun cuando nuestras fuerzas disminuyen.

Los abuelos ya no corren, pero sus corazones sí. Corren hacia el pasado lleno de sacrificios, y hacia el futuro lleno de esperanza. Cada arruga es una oración contestada. Cada cana es un testimonio. Cada sonrisa es una predicación silenciosa que dice:

“Hasta aquí nos ayudó Jehová.” (1 Samuel 7:12)

Los nietos, sin saberlo, están parados sobre los hombros de generaciones que oraron, trabajaron, lloraron y creyeron. Ellos juegan sin preocupaciones, pero su risa es fruto de lágrimas derramadas en secreto por abuelos y padres que clamaron a Dios por su bienestar.

Y mientras el mundo corre tras riquezas, afán y posesiones, esta escena predica sin palabras:
Nada material puede igualar el valor de una familia bendecida por Dios.
Ni el oro compra una risa.
Ni el éxito compra una oración de una abuela.
Ni el trabajo compra el abrazo de un abuelo lleno de amor.

Para muchos, esos abuelos ya duermen en el Señor. Sus sillas están vacías, pero su presencia sigue llenando la casa. Sus palabras aún resuenan. Su sonrisa aún vive en la memoria. Su fe aún sostiene a los que quedaron. Y aunque ya no estén aquí, no están perdidos, porque:

“Bienaventurados los muertos que mueren en el Señor… porque sus obras con ellos siguen.” (Apocalipsis 14:13)

Hoy no solo damos gracias por los que están, sino también por los que ya partieron. Damos gracias por cada historia, cada consejo, cada regaño con amor, cada oración hecha en voz baja por nuestros nombres.

Esta imagen nos susurra al alma:
Despierta.
No vivas solo para trabajar.
No corras solo para acumular.
No gastes tu vida solo en lo temporal.

Porque al final, cuando el río del tiempo llegue a su desembocadura, no llevaremos cuentas bancarias… llevaremos memorias, amor, fe, y la esperanza gloriosa de volver a ver a los nuestros en la presencia del Señor.

“He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre.” (Salmo 127:3)
“Yo y mi casa serviremos a Jehová.” (Josué 24:15)

La familia no es un accidente. Es un regalo eterno de Dios.
Y cada abuelo, cada nieto, cada lágrima y cada sonrisa… son semillas sembradas para la eternidad.

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SERMÓN: CUANDO EL CORAZÓN SE ENFRÍA – VENCIENDO LA APATÍA ESPIRITUAL

 

CUANDO EL CORAZÓN SE ENFRÍA – VENCIENDO LA APATÍA ESPIRITUAL

Apocalipsis 3:15–16

Raúl Fabián Avila Medina

  

APOCALIPSIS 3:15–16

“Conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente… por cuanto eres tibio, te vomitaré de mi boca.”

 

PROPOSICIÓN

La apatía, en cualquiera de sus formas, debilita nuestra relación con Dios, pero Cristo nos llama a despertar, arrepentirnos y volver a una fe viva y comprometida.

 

OBJETIVO

Que los creyentes identifiquen los diferentes tipos de apatía que afectan su vida cristiana, reconozcan sus consecuencias espirituales y respondan con arrepentimiento, renovación y obediencia al llamado de Dios.

 

 

INTRODUCCIÓN

  1.     Hermanos la palabra de Dios tiene Poder, es Viva y Eficaz, Digna de ser recibida (Isaías 55:10-11; Hebreos 4:12; 1 Timoteo 4:9).
  2.    Uno de los mayores peligros para la vida cristiana no es el pecado visible, sino la indiferencia silenciosa.
  3.    La apatía no grita, no escandaliza, pero enfría el corazón. Muchas iglesias no están muertas, solo están dormidas.
  4.      Cristo no reprende a Laodicea por herejía, sino por tibieza.
  5.    Hoy Dios nos llama a examinar nuestro corazón y despertar antes de que la apatía apague nuestra pasión espiritual.
  6.     Gracias a Dios podemos aprender y hablar con entendimiento la Palabra de Dios, la Sana Doctrina (Tito 2:1; 1 Timoteo 4:13).
  7.      Le invitamos a seguir escudriñando y retener las Sanas Palabras (2 Timoteo 1:13).
  8.      Con esto en mente, analicemos los siguientes 

 

I. APATÍA ESPIRITUAL: CUANDO SE PIERDE EL PRIMER AMOR

  • Apocalipsis 2:4Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.”
  • Ejemplo bíblico:
    • La iglesia en Éfeso había perseverado y trabajado, pero había perdido su primer amor. Seguían activos, pero sin pasión.
  • Ejemplo del cristiano hoy:
    • Creyentes que asisten a la iglesia, sirven y cumplen rutinas, pero oran sin fervor y leen la Biblia sin hambre espiritual.
  • Dios no solo mira lo que hacemos, sino con qué corazón lo hacemos.

 

II. APATÍA EMOCIONAL: CUANDO EL CORAZÓN SE ENDURECE

  • Mateo 13:15Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane.”
  • Ejemplo bíblico:
    • El pueblo de Israel endureció su corazón y dejó de responder a la voz de Dios.
  • Ejemplo del cristiano hoy:
    • Cristianos que ya no escuchan las predicas o clases de Biblia con un corazón humilde en la presencia de Dios (algunos hasta se duermen, están en el celular en las redes sociales, etc;), no se conmueven por el pecado ni sienten carga por las almas perdidas.
  • Un corazón insensible no puede discernir la voz del Espíritu.

 

III. APATÍA MOTIVACIONAL: CUANDO SE PIERDE EL DESEO DE OBEDECER

  • Jonás 1:3Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová.”
  • Ejemplo bíblico:
    • Jonás conocía el llamado de Dios, pero huyó porque no quería obedecer.
  • Ejemplo del cristiano hoy:
    • Creyentes que saben que deben servir, discipular o reconciliarse, pero siempre posponen la obediencia.
  • La apatía retrasa lo que Dios quiere hacer ahora.

 

IV. APATÍA SOCIAL: CUANDO SE ABANDONA LA COMUNIÓN

  • Hebreos 10:25no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.”
  • Ejemplo bíblico:
    • Tomás se perdió la primera aparición del Cristo resucitado porque no estaba con los demás discípulos (Juan 20:24).
  • Ejemplo del cristiano hoy:
    • Cristianos que se aíslan, dejan la congregación y creen que pueden vivir la fe solos.
  • El aislamiento espiritual debilita la fe.

 

V. APATÍA COGNITIVA: CUANDO SE DEJA DE CRECER EN LA PALABRA

  • Hebreos 5:12Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.”
  • Ejemplo bíblico:
    • Creyentes que debían ser maestros, pero aún necesitaban leche espiritual.
  • Ejemplo del cristiano hoy:
    • Cristianos conformes con lo básico, que no estudian la Biblia ni buscan madurez espiritual.
  • La ignorancia espiritual abre la puerta al error.

 

VI. APATÍA MISIONERA: CUANDO SE PIERDE LA COMPASIÓN POR LOS PERDIDOS

  • Mateo 9:36Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.”
  • Ejemplo bíblico:
    • Jesús vio a la multitud y tuvo compasión de ellos.
  • Ejemplo del cristiano hoy:
    • Creyentes indiferentes ante el dolor del mundo, que ya no evangelizan ni se preocupan por las almas.
  •  Una iglesia sin compasión ha olvidado el corazón de Cristo.

 

CONCLUSIÓN

  1. La apatía no aparece de un día para otro; se instala lentamente hasta apagar el fuego espiritual. Pero Cristo sigue llamando a la puerta del corazón (Apocalipsis 3:20).
  2. Hoy es tiempo de despertar, volver al primer amor, renovar la pasión por Dios y vivir una fe viva, sensible y obediente.

 

 Romanos 12:11

“En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor.”

 

Examinemos nuestro corazón.

Arrepintámonos donde la apatía ha entrado.

 Pidamos a Dios siempre de Su sabiduría celestial

 

“Padre, despierta nuestro corazón, rompe toda apatía y enciende nuevamente el fuego de Tu Espíritu en nosotros a través de Tu Santa Palabra. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.”

REFLEXIÓN: CRISTO PADECIÓ POR NOSOTROS

Cristo padeció por nosotros💔
  • La traición de uno de sus amigos
    • Judas lo entregó por treinta piezas de plata.
    • Versículo: Mateo 26:14-16
    • Importancia: Cristo fue traicionado por quien más cercano parecía, mostrando que su sufrimiento incluía dolor humano profundo.
  • El abandono de sus discípulos
    • En Getsemaní, todos huyeron ante la adversidad.
    • Versículo: Marcos 14:50
    • Importancia: Cristo enfrentó el temor y la soledad, cargando con nuestra fragilidad humana.
  • La agonía en el Huerto de Getsemaní
    • Oró con intenso dolor y sudó gotas de sangre.
    • Versículo: Lucas 22:44
    • Importancia: Cristo soportó un sufrimiento físico y espiritual extremo por nuestros pecados.
  • Negación de Pedro y su tristeza
    • Sus seguidores fallaron, y Pedro lo negó.
    • Versículo: Lucas 22:61-62
    • Importancia: Cristo experimentó la desilusión y el dolor que viene del fracaso humano, aun de los más cercanos.
  • Ser juzgado injustamente
    • Pilato lo declaró inocente pero cedió a la presión del pueblo.
    • Versículo: Mateo 27:24-26
    • Importancia: Cristo sufrió injusticia y humillación, llevando el peso de nuestra culpa y la injusticia del mundo.
  • El ser burlado y humillado
    • Lo escupieron, golpearon y se burlaron de Él.
    • Versículo: Mateo 27:27-31
    • Importancia: Soportó el desprecio y la humillación pública por amor a nosotros.
  • La corona de espinas
    • Le pusieron una corona que le causaba dolor y burla.
    • Versículo: Juan 19:2-3
    • Importancia: Cristo llevó el peso simbólico de nuestros pecados y la humillación del mundo.
  • Ser cargado con la cruz
    • Caminó con el madero hasta el Gólgota.
    • Versículo: Juan 19:17
    • Importancia: Cargó con el símbolo de nuestro pecado y sufrimiento, mostrando obediencia y sacrificio total.
  • La crucifixión y los clavos
    • Fue clavado y expuesto a la muerte más dolorosa.
    • Versículo: Lucas 23:33
    • Importancia: Cristo soportó un sufrimiento físico extremo para redimirnos del pecado y la muerte.
  • La separación espiritual y el abandono en la cruz
    • “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”
    • Versículo: Mateo 27:46
    • Importancia: Cristo sufrió la separación espiritual que nuestros pecados merecían, para que nosotros pudiéramos reconciliarnos con Dios.
    • Cristo experimentó el peso del pecado y el sentimiento de separación de Dios, aunque no dejó de ser Dios ni dejó de tener comunión con el Padre en su naturaleza divina.
    • La frase refleja la humanidad de Jesús y cómo cargó nuestros pecados de forma literal y espiritual: el abandono que nosotros merecíamos lo sintió Él.⚓📖💖

 

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