LETRERO FE EN LETRA
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Bienvenido a nuestro blog
Bienvenidos! Mensajes, minisermones, bosquejos, reflexiones para Glorificar el Nombre de Dios (Efesios 3:20-21). No deje de estudiar la Palabra de Dios (2 Timoteo 3:16-17; 2 Pedro 3:18). No deje de reunirse para adorar a nuestro Padre Dios (Hebreos 10:24-25; Juan 4:24; Hechos 2:42; Apocalipsis 3:5, 12, 21). Salúdense los unos a los otros con ósculo santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo (Romanos 16:16).
La verdad en la Bíblia
Creemos y sostenemos que estas cosas son ciertas basándonos en la Palabra de Dios:
1. Solo hay un Dios verdadero. Él es el Creador de toda la vida y el Soberano Supremo del Universo. Siempre ha existido (es eterno, sin principio, increado) y coexiste en igualdad de condiciones en tres Personas: Dios Padre, Dios Hijo (Jesucristo) y Dios Espíritu Santo. Conocemos a Dios a través de su Creación, su Palabra escrita y su Hijo.
Génesis 1:26-27; Deuteronomio 6:4; Job 38:1-41:34; Mateo 3:13-17; Juan 3:16; Romanos 1:19-20; 2 Corintios 13:14; Efesios 4:6
2. Jesucristo es el único Hijo de Dios. Vino a la tierra para demostrar el amor de Dios muriendo en la cruz, tomando sobre sí los pecados de toda la humanidad y pagando el castigo que merecían. Su resurrección corporal y su promesa de regresar algún día son testimonios de que Él es el Rey de reyes y Señor de señores.
Mateo 1:22-23; Juan 1:1, 14, 18; Hechos 10:37-43; 1 Corintios 15:3-4; Efesios 2:4-8; Filipenses 2:5-11; Colosenses 1:15-21; Hebreos 1:1-3
3. El Espíritu Santo viene a morar en nuestros cuerpos como su hogar, brindando ayuda, fortaleza y dirección a los cristianos para servir a Jesús y llevar a otros a la salvación.
Juan 14:16-17; Juan 16:7-13; Hechos 2:38; 1 Corintios 6:19-20; Efesios 3:16-20; 5:18
4. La Biblia es la Palabra inspirada de Dios, autoridad final y guía para nuestras vidas.
Salmo 19:7-11, 119:105, 160; Juan 17:17; 1 Tesalonicenses 2:13; 2 Timoteo 3:16-17; 2 Pedro 1:20-21
5. Creación y libre albedrío. Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, con capacidad de elegir entre el bien y el mal.
Génesis 1:27, 3:1-24; Salmo 8:3-6; Juan 4:24; Romanos 3:23; Efesios 1:4-6; Hebreos 4:13; 1 Juan 4:8, 19
6. Salvación por gracia. La muerte de Jesús fue planeada desde el principio para salvarnos de nuestros pecados.
Isaías 59:2; Juan 3:16, 14:6; Hechos 2:37-39; Romanos 3:10,11,23; 6:3-4,23; 1 Corintios 15:1-4; Efesios 2:1-10; 1 Timoteo 6:12; Tito 3:3-8
7. Vida eterna y destino. Quienes siguen a Jesús son los elegidos y pasarán la eternidad con Dios, los que rechazan serán hijos de desobediencia.
Ezequiel 18:20; Mateo 7:21-23,10:28,24:24,25:31-46; Romanos 6:23,10:16; Lucas 16:19-31; Juan 14:1-6; Hechos 10:34-35; Efesios 2:2; Filipenses 3:17-21; Apocalipsis 20:15
8. La Iglesia es la familia espiritual de Dios. Debemos amarnos unos a otros y mantener la unidad en propósito y relación.
Mateo 16:15-18; Juan 17:20-23,13:34-35; Hechos 2:42-47,20:7; 1 Corintios 12:12-27; Efesios 1:22-23,2:19-22; 1 Pedro 2:4-10
9. Roles en la iglesia y hogar. Hombres y mujeres tienen roles distintos y complementarios según las Escrituras.
Hechos 6:1-6; 1 Corintios 11:3; 1 Timoteo 2:12,3:1-8,5:14; 2 Timoteo 1:5; Tito 2:3-4
10. Adoración y música. Dios nos llama a adorar a capela según convicciones del Nuevo Testamento.
Mateo 26:30; Hechos 16:25; Romanos 15:9; 1 Corintios 14:15; Efesios 5:19; Colosenses 3:16; Hebreos 2:12; Santiago 5:13
11. Matrimonio. Es un pacto para toda la vida entre Dios, un hombre y una mujer.
Génesis 2:22-24; Malaquías 2:16; Mateo 19:3-9; Marcos 10:2-12; 1 Corintios 7:1-16; Efesios 5:22-23; Hebreos 13:4-7
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SERMÓN: CUANDO EL PENSAMIENTO PESA MÁS QUE LA CIRCUNSTANCIA
CUANDO EL PENSAMIENTO PESA MÁS QUE LA CIRCUNSTANCIA
Lamentaciones 3:19-24
Raúl Fabian Avila Medina
LIBRO DE LAMENTACIONES 3:19-24
Lamentaciones 3:19 Acuérdate de mi aflicción y
de mi abatimiento, del ajenjo y de la hiel;
Lamentaciones 3:20 Lo tendré aún en memoria,
porque mi alma está abatida dentro de mí;
Lamentaciones 3:21 Esto recapacitaré en mi
corazón, por lo tanto esperaré.
Lamentaciones 3:22 Por la misericordia de
Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.
Lamentaciones 3:23 Nuevas son cada mañana;
grande es tu fidelidad.
Lamentaciones 3:24 Mi porción es Jehová, dijo
mi alma; por tanto, en él esperaré.
PROPOSICIÓN
El
sufrimiento humano no depende únicamente de las circunstancias externas, sino
de cómo la mente y el corazón interpretan lo que ocurre; pero en Dios, la
renovación del pensamiento puede transformar el dolor en esperanza.
OBJETIVO
Enseñar
que muchas de nuestras cargas emocionales se intensifican por pensamientos
internos, y motivar a la iglesia a renovar su mente en Dios para encontrar
esperanza aun en medio del dolor.
INTRODUCCIÓN
- Hermanos la palabra de Dios tiene Poder, es Viva y Eficaz, Digna de ser recibida (Isaías 55:10-11; Hebreos 4:12; 1 Timoteo 4:9).
- El profeta Jeremías no escribió estas palabras desde un momento cómodo ni desde una etapa fácil de su vida. Él vivió uno de los tiempos más oscuros de la historia de Israel: la destrucción de Jerusalén, el sufrimiento del pueblo, el rechazo constante a su mensaje y una profunda soledad emocional.
- No solo veía dolor a su alrededor, sino que también lo cargaba dentro de su corazón. Había pérdida, había ruina, había silencio, y parecía que Dios no respondía como él esperaba.
- Y es precisamente en ese contexto donde Jeremías nos enseña una verdad profunda: el sufrimiento no solo nace de lo que vivimos, sino de cómo lo interpretamos y lo procesamos en nuestra mente.
- Gracias a Dios podemos aprender y hablar con entendimiento la Palabra de Dios, la Sana Doctrina (Tito 2:1; 1 Timoteo 4:13).
- Le invitamos a seguir escudriñando y retener las Sanas Palabras (2 Timoteo 1:13).
- Con esto en mente, analicemos los siguientes puntos que constituirán la lección de este día:
I. JEREMÍAS: EL DOLOR EXTERNO ERA REAL
Lamentaciones 3:19
“Acuérdate de mi aflicción y
de mi abatimiento…”
Jeremías
vivió:
- rechazo del pueblo,
- persecución constante,
- soledad profunda,
- dolor emocional intenso.
No
era imaginación. Era real.
Pero
su mayor batalla no era solo lo que le hacían… sino lo que pensaba.
II. EL SUFRIMIENTO SE INTENSIFICA EN LA MENTE
Lamentaciones 3:20
“Lo tengo presente
continuamente…”
Aquí
vemos algo clave:
- el dolor no solo estaba en la situación,
- estaba en la repetición mental del dolor.
Cuando
la mente se queda atrapada en lo negativo:
- el pasado duele más,
- el presente pesa más,
- el futuro se oscurece.
Mucho
del sufrimiento humano no es solo lo que ocurre… sino lo que se repite en la
mente.
III. EL PUNTO DE QUIEBRE: CAMBIAR EL PENSAMIENTO
Lamentaciones 3:21
“Esto recapacitaré en mi
corazón…”
Jeremías
toma una decisión:
- deja de girar solo en el dolor,
- cambia el enfoque interno,
- comienza a pensar diferente.
Y
eso lo cambia todo.
IV. LA ESPERANZA NACE CUANDO CAMBIA LA MENTE
Lamentaciones 3:22-23
“Por la misericordia de
Jehová no hemos sido consumidos…”
Cuando
Jeremías reorganiza su pensamiento:
- el dolor no desaparece inmediatamente,
- pero la esperanza aparece,
- la fe comienza a sostenerlo.
V. PRINCIPIO ESPIRITUAL Y HUMANO
El
sufrimiento muchas veces se multiplica porque:
- interpretamos todo negativamente,
- anticipamos lo peor,
- revivimos el pasado,
- nos hablamos con dureza.
Pero
la transformación ocurre cuando:
- la mente se alinea con la verdad de Dios,
- los pensamientos son renovados,
- la fe reemplaza la interpretación del dolor.
Epístola a los Romanos 12:2
“Transformaos por medio de
la renovación de vuestro entendimiento.”
CONCLUSIÓN
Jeremías
nos enseña que:
- el dolor es real,
- las circunstancias pesan,
- pero el pensamiento puede amplificar o aliviar ese dolor.
El
90% del sufrimiento no siempre viene de lo que pasa… sino de lo que pensamos
acerca de lo que pasa.
Hoy Dios nos invita a:
- detener pensamientos destructivos,
- reemplazar la mentira por la verdad,
- y permitir que Su palabra renueve nuestra mente.
Porque cuando Dios cambia tu pensamiento… no siempre cambia la
circunstancia primero, pero sí cambia tu manera de vivirla.
INFOGRAFÍA: LAS DOCE TRIBUS EN EL CORAZÓN DEL SACERDOTE (ANTIGUO TESTAMENTO)
Éxodo 28:17
y lo llenarás de pedrería en cuatro hileras de piedras; una hilera de una piedra sárdica, un topacio y un carbunclo;
Éxodo 28:18
la segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante;
Éxodo 28:19
la tercera hilera, un jacinto, una ágata y una amatista;
Éxodo 28:20
la cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe. Todas estarán montadas en engastes de oro.
Éxodo 28:21
Y las piedras serán según los nombres de los hijos de Israel, doce según sus nombres; como grabaduras de sello cada una con su nombre, serán según las doce tribus.
INFOGRAFÍA: EL MILAGRO EN LA PEÑA DE HOREB
SERMÓN: CRISTO Y NOSOTROS - VIVIR COMO ÉL VIVIÓ
CRISTO
Y NOSOTROS - VIVIR COMO ÉL VIVIÓ
Seguir las pisadas de Jesús:
fe activa y vida con propósito
Filipenses 2:5
Raúl Fabián Ávila Medina
FILIPENSES 2:5
“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús.”
CONTEXTO
La vida cristiana no es
pasiva ni dependiente de circunstancias externas, sino un llamado a seguir el
ejemplo de Cristo en cada área de la vida.
Jesús no fue gobernado por
reacciones emocionales, sino por la obediencia, el propósito y la misión del
Padre.
Seguir a Cristo implica
aprender a vivir como Él vivió, pensar como Él pensó y actuar como Él actuó.
El discipulado en el Nuevo
Testamento no es opcional ni emocional, sino una respuesta de obediencia al
llamado de Cristo (Lucas 9:23)
PROPOSICIÓN
El creyente que sigue las
pisadas de Cristo entiende que la vida en Dios no se basa en escapar de las
circunstancias, sino en enfrentarlas con fe, obediencia, perseverancia y
propósito, dejando una vida centrada únicamente en las heridas para vivir como
discípulo activo.
OBJETIVO
Que la iglesia comprenda que
vivir en Cristo no es solamente resistir la vida, sino caminarla con propósito,
fe activa y responsabilidad espiritual, imitando el carácter y la obediencia de
Jesús.
INTRODUCCIÓN
1. La Palabra de Dios es la única autoridad en materia
de fe y práctica (2 Timoteo 3:16-17).
2. Hermanos, la Palabra de Dios es viva, poderosa y
suficiente para transformar nuestra manera de pensar (Hebreos 4:12).
3. La vida cristiana no elimina las pruebas, sino que
nos enseña a enfrentarlas en Cristo, con un llamado claro a vivir con
propósito. Jesús no vino solo a enseñar doctrina, sino a formar discípulos que
vivan en obediencia al Padre, con fe, valentía y perseverancia.
4. Muchos interpretan su vida desde el dolor o las
heridas; sin embargo, Cristo no se definió por el sufrimiento, sino por la
voluntad del Padre. Él vivió en misión, y no permitió que las emociones
gobernaran su obediencia. Por eso, como sus discípulos, no estamos llamados a
sobrevivir, sino a seguir sus pisadas.
5. El evangelio de Cristo no solo se admira, se
obedece: fe, arrepentimiento, confesión y bautismo para el perdón de los
pecados, para ser añadidos por el Señor a su iglesia y comenzar una nueva vida
en Cristo (Hechos 2:38; Marcos 16:16; Romanos 6:3-4; Hechos 2:47).
6. Jesús no es solo Salvador, sino
también Señor; por tanto, la fe bíblica siempre produce obediencia a su
voluntad (Lucas 6:46; Juan 14:15). Solo en Cristo somos hechos nuevos
para vivir conforme a su ejemplo.
7. Hoy veremos a Jesús como Salvador y modelo de vida:
cómo pensó, cómo actuó y cómo cumplió su misión. Porque seguir a Cristo no es
solo creer en Él… es vivir como Él vivió.
8.
En resumen:
a) La vida cristiana es transformadora, no pasiva.
b) Cristo nos llama a la obediencia, no a vivir por
emociones.
c) El sufrimiento no define al creyente, sino la
voluntad de Dios.
d) Somos discípulos llamados a seguir a Jesús en todo.
e)
Con esto en
mente, analicemos los siguientes puntos que constituirán la lección de este
día.
9.
Gracias a Dios podemos aprender y
hablar con entendimiento la Palabra de Dios, la Sana Doctrina (Tito 2:1; 1
Timoteo 4:13).
10. Le
invitamos a seguir escudriñando y retener las Sanas Palabras (2 Timoteo 1:13).
11. Con
esto en mente, analicemos los siguientes puntos que constituirán la lección de
este día:
1. CRISTO VIVIÓ CON PROPÓSITO AUN EN MEDIO DEL
SUFRIMIENTO
“Haya en vosotros este sentir…”
- Lucas 19:10 - “El Hijo del Hombre vino a buscar y salvar”
- Juan 6:38 - “He venido a hacer la voluntad del Padre”
IDEAS CENTRALES
- El propósito de Dios solo puede ser plenamente
vivido por quienes han sido hechos nuevas criaturas en Cristo (2
Corintios 5:17).
- La vida cristiana no se define por lo que
fuimos, sino por lo que somos en Cristo
- Cristo vivió con propósito, no desde el dolor
- El creyente debe dejar la mentalidad de
víctima
- La identidad en Dios define la vida
- El propósito de Dios da dirección aun en medio
de las heridas
- Vivir en Cristo es vivir con dirección
Si Cristo vivió con
propósito, también vivió en obediencia absoluta al Padre…
2. CRISTO NO ESPERÓ SER RESCATADO, ÉL OBEDECIÓ AL
PADRE
“Hágase tu voluntad…”
- Mateo 26:39 - “Hágase tu voluntad”
- Hebreos 5:8 - aprendió obediencia
IDEAS CENTRALES
- Cristo obedeció al Padre
- El creyente debe rendirse a Dios
- La obediencia implica procesos
- La fe
bíblica no es meramente intelectual, sino una fe obediente que responde al
evangelio de Cristo (Romanos 1:5; Santiago 2:17)
- La voluntad de Dios es perfecta
- Dios usa la cruz y los procesos para formar el
carácter de Cristo en nosotros
3. CRISTO NO EVITÓ LA BATALLA, LA ENFRENTÓ CON FE
“Fue tentado…”
- Mateo 4:1-11 - tentación en el desierto
- Hebreos 4:15 - fue tentado sin pecado
IDEAS CENTRALES
- La fe se demuestra en la batalla
- Cristo no evitó la prueba
- El creyente debe resistir
- La Palabra es nuestra arma
- La Escritura es la única regla suficiente para
resistir la tentación y guiar la vida del creyente (Salmo 119:105).
- La victoria es en Cristo
4. CRISTO NO SE RINDIÓ, PERSEVERÓ HASTA EL FINAL
“Consumado es…”
- Juan 19:30 - “Consumado es”
- Hebreos 12:2 - soportó la cruz
IDEAS CENTRALES
- Cristo perseveró hasta el final
- El creyente debe continuar
- La victoria requiere constancia
- Dios honra la fidelidad
- No rendirse es fe activa
- La perseverancia incluye permanecer fieles en
la iglesia del Señor, edificados sobre la doctrina apostólica (Hechos
2:42).
- La perseverancia no es individual, sino que se
vive en comunión con los santos en la iglesia del Señor (Hebreos
10:24-25).
5. CRISTO MURIÓ PARA DAR VIDA
“El que pierde su vida la hallará”
- Juan 12:24 - el grano de trigo muere
- Romanos 6:4 - nueva vida
IDEAS CENTRALES
- La cruz produce vida
- Morir al ego es necesario
- Cristo es el ejemplo supremo
- La entrega genera vida nueva
- El Reino funciona en rendición
CONCLUSIÓN
- Cristo vivió con propósito aun en medio del
sufrimiento.
- Jesús obedeció al Padre en todo.
- Enfrentó la batalla con fe.
- Perseveró hasta el final.
- Murió para darnos vida.
- Por eso, vivir como Cristo solo es posible
cuando hemos obedecido el evangelio de Cristo, y el Señor los añadía a su
iglesia (Hechos 2:47), conforme al modelo del Nuevo Testamento (Hechos
2:47), y caminamos en fidelidad hasta el final (Hechos 2:38;
Colosenses 1:18).
- La perseverancia cristiana no es
individualista, sino que se vive dentro del cuerpo de Cristo, la iglesia
del Señor, edificada sobre la doctrina apostólica (Hechos 2:42; Efesios
1:22-23).
- Cristo no solo es nuestro ejemplo, sino
también nuestro Señor; por lo tanto, seguirle implica sometimiento a su
autoridad revelada en el Nuevo Testamento.
Seguir a Cristo no es escapar de la vida, sino vivirla bajo su señorío: con propósito, obediencia, fe y perseverancia. No definidos por nuestras heridas, sino formados como discípulos en camino hacia la vida eterna.
Por tanto, el llamado no es
solo admirar a Cristo, sino someterse a su señorío, obedecer su evangelio y
permanecer en su cuerpo, la iglesia que Él edificó (Mateo 16:18).
INFOGRAFÍA: LA GRACIA INTERPRETADA COMO JUICIO
La culpa distorsiona la realidad
Génesis 42:27
Pero abriendo uno de ellos su saco para dar de comer a su asno en el mesón, vio su dinero que estaba en la boca de su costal.
Génesis 42:28
Y dijo a sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y helo aquí en mi saco. Entonces se les sobresaltó el corazón, y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?
La culpa no resuelta tiene el poder de distorsionar nuestra percepción de la realidad. Los hermanos de José, en lugar de ver la devolución del dinero como un acto de bondad y misericordia, la interpretaron como una señal de juicio y condenación, porque su conciencia seguía cargando el peso de su pecado. Cuando el corazón vive dominado por la culpa, incluso las bendiciones pueden parecer amenazas. Solo el arrepentimiento genuino, el perdón de Dios y una conciencia limpia permiten ver su gracia con claridad y confiar en que Él no siempre actúa para condenar, sino también para restaurar y reconciliar.
INFOGRAFÍA: LAS VESTIDURAS SAGRADAS DEL SACERDOCIO (ANTIGUO TESTAMENTO)
Conexión
y aplicación con el Nuevo Testamento:
Las vestiduras sacerdotales de Aarón y sus hijos enseñaban
una verdad importante: el servicio a Dios
requiere santidad, preparación y una consagración especial. Dios
estableció estas vestiduras sagradas para mostrar que aquellos que ministraban
delante de Él debían acercarse con reverencia y conforme a su voluntad (Éxodo
28:2). El sacerdocio del Antiguo Pacto señalaba la necesidad de un mediador
entre Dios y el pueblo, pero en el Nuevo Testamento encontramos el cumplimiento
perfecto en Jesucristo, nuestro gran Sumo
Sacerdote, quien es santo, inocente y sin mancha (Hebreos 4:14–15;
7:26). Jesús no necesitó vestiduras externas para demostrar su santidad, porque
su propia vida manifestó perfecta obediencia al Padre. Además, por medio de
Cristo, los creyentes hemos sido llamados a formar parte de un sacerdocio santo, ofreciendo nuestras
vidas como sacrificios espirituales agradables a Dios (1 Pedro 2:5, 9). Así
como los sacerdotes del Antiguo Pacto fueron apartados para servir a Dios, el
cristiano debe vivir una vida apartada del pecado y revestida del carácter de Cristo:
misericordia, bondad, humildad,
mansedumbre y amor (Colosenses 3:12–14). La verdadera vestidura del
creyente no es externa, sino espiritual; es una vida transformada que refleja
la santidad y la gloria de Aquel a quien servimos. En Cristo ya no presentamos una apariencia
religiosa, sino un corazón consagrado que pertenece completamente a Dios.
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