PIENSA ANTES DE DISCUTIR - PORQUE TUS HIJOS ESTÁN
MIRANDO
Efesios 4:29-32
Raúl Fabian Avila Medina
EFESIOS 4:29-32 “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación…” (RV1960)
PROPOSICIÓN:
Debemos aprender a controlar nuestras palabras y actitudes,
especialmente en el hogar y frente a los hijos, para edificar, no destruir.
OBJETIVO:
Exhortar a los padres cristianos a que reflexionen antes de
discutir, especialmente delante de sus hijos, y a que resuelvan los conflictos
de manera sabia, amorosa y espiritual, para evitar dañar emocionalmente a los
pequeños.
INTRODUCCIÓN:
- Hermanos la palabra de Dios tiene Poder, es Viva y Eficaz, Digna de ser recibida (Isaías 55:10-11; Hebreos 4:12; 1 Timoteo 4:9).
- La familia es un diseño sagrado de Dios (Génesis 2:24). Es dentro del hogar donde se forja el carácter de los hijos, y donde más se debe reflejar el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23). Sin embargo, cuando los padres permiten que el enojo tome control y discuten delante de los hijos, no solo están mostrando una imagen equivocada del amor de Cristo, sino que también están dejando huellas emocionales profundas en sus pequeños.
- Dios nos manda a criar a nuestros hijos en disciplina y amonestación del Señor (Efesios 6:4), no en ambientes cargados de gritos, insultos y rencores.
- Gracias a Dios podemos aprender y hablar con entendimiento la Palabra de Dios, la Sana Doctrina (Tito 2:1; 1 Timoteo 4:13).
- Le invitamos a seguir escudriñando y retener las Sanas Palabras (2 Timoteo 1:13).
- Con esto en mente, analicemos los siguientes puntos que constituirán la lección de este día:
I. LAS DISCUSIONES SON INEVITABLES, PERO EL CÓMO Y EL CUÁNDO IMPORTAN
- Eclesiastés
3:7b
“Tiempo de callar y tiempo de hablar.”
- No hay relación perfecta; el desacuerdo no es pecado.
- El pecado entra cuando el enojo se descontrola (Efesios 4:26-27).
- Discusiones a gritos y con palabras ofensivas delante de los hijos son veneno para su mente tierna.
- Aplicación: Antes de hablar, ora. Antes de herir, piensa. Antes de discutir, espera el momento adecuado.
II. EFECTOS DEL CONFLICTO
PARENTAL EN LOS NIÑOS: UNA HERIDA INVISIBLE
- Colosenses 3:21 “Padres, no
exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.”
- Angustia emocional: Los niños se sienten asustados, confundidos.
- Inseguridad: Pierden la sensación de hogar como refugio.
- División: Se sienten atrapados entre dos personas que aman.
- Culpa: Muchos niños creen que ellos son la causa del pleito.
- Ejemplo bíblico: Isaac aprendió de Abraham la fe… pero también el favoritismo de Rebeca y el conflicto entre Jacob y Esaú tuvo raíces en un hogar dividido (Génesis 25–27).
III. LOS HIJOS APRENDEN
OBSERVANDO: ¿QUÉ LES ESTÁS ENSEÑANDO?
- Proverbios 22:6 “Instruye al
niño en su camino…”
- Tito 2:7-8 “Mostrándote
en todo como ejemplo…”
- Ellos observan cómo papá y mamá se hablan.
- Aprenden si se resuelve con amor o con gritos.
- Copiarán esos patrones en su matrimonio y relaciones.
- Reflexión: No solo les enseñamos con la Biblia abierta… sino también con nuestra conducta diaria.
IV. EL RESPETO EN EL
MATRIMONIO ES TAMBIÉN UNA LECCIÓN ESPIRITUAL
- 1 Pedro 3:7 “Vosotros,
maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente…”
- Efesios 5:33 “…cada uno ame
también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.”
- El respeto mutuo y el amor son una enseñanza continua.
- Un hogar donde Cristo reina es un hogar donde se perdona, se habla con gracia (Colosenses 4:6).
- Aplicación práctica: Si hay desacuerdo, retírense a hablar a solas. No conviertan su hogar en un campo de batalla frente a sus hijos.
V. PROTEJAMOS EL CORAZÓN DE NUESTROS HIJOS: SEAMOS SU REFUGIO, NO
SU HERIDA
- Salmo 127:3 “Herencia de
Jehová son los hijos…”
- Los hijos no piden nacer; merecen ser protegidos emocional y espiritualmente.
- No es debilidad callar para evitar una guerra delante de ellos: es sabiduría.
- Tus palabras pueden construir o destruir su confianza, autoestima, y fe.
- Proverbios
18:21 “La
muerte y la vida están en poder de la lengua…”
- Aplicación: Si fallaste, pide perdón delante de ellos. Enséñales que también los adultos pueden arrepentirse y cambiar.
VI. CONCLUSIÓN:
- Discutir delante de los hijos no es solo una falta de sabiduría: es una falta de amor. El hogar cristiano debe ser una representación del Reino de Dios en miniatura. Donde hay diferencias, que haya gracia. Donde hay dolor, que haya consuelo. Y si hay desacuerdo, que haya respeto y prudencia.
- Filipenses 2:3 “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad…”
Hoy te invito, hermano o hermana, a reflexionar:
Hazlo hoy. No esperes. Piensa antes de discutir. Porque tus hijos están mirando… y están aprendiendo.
