LA ENFERMEDAD MÁS
PELIGROSA: EL EGO
Marcos 8:34
Raúl Fabián Avila Medina
PROPOSICIÓN
Mostrar
bíblicamente que la enfermedad más peligrosa del ser humano no es la depresión
o la ansiedad, sino el ego el yo en el centro porque es la raíz que destruye la
vida espiritual, apaga la adoración, rompe relaciones y nos aleja de la
voluntad de Dios.
OBJETIVO
Guiar a la
iglesia a reconocer el ego como un enemigo espiritual interno, para llevarles a
negarse a sí mismos, rendirse a Cristo y experimentar la verdadera libertad,
descanso y transformación que provienen de un corazón humilde y obediente al
Señor.
INTRODUCCIÓN
Hermanos la palabra de Dios tiene Poder, es Viva y
Eficaz, Digna de ser recibida (Isaías 55:10-11; Hebreos 4:12; 1 Timoteo 4:9).
- Hoy se habla mucho de las enfermedades emocionales:
- depresión
- ansiedad
- estrés
- ataques de pánico
- Son reales, dolorosas y requieren compasión.
- Pero no son la enfermedad más peligrosa de nuestro tiempo.
- La enfermedad más mortífera, la que separa del propósito de Dios, la que destruye familias, la que mata iglesias y apaga la vida espiritual es algo más profundo:
- El ego.
- El yo en el centro.
- El egocentrismo.
- Jesús mismo lo dijo:
- “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo…” Marcos 8:34
- Porque el yo es el mayor obstáculo para seguir a Cristo.
- Gracias a Dios podemos aprender y hablar con entendimiento la Palabra de Dios, la Sana Doctrina (Tito 2:1; 1 Timoteo 4:13).
- Le invitamos a seguir escudriñando y retener las Sanas Palabras (2 Timoteo 1:13).
- Con esto en mente, analicemos diez grandes verdades espirituales:
I. EL EGO ES LA RAÍZ DE TODAS LAS OTRAS ENFERMEDADES DEL ALMA
La depresión, ansiedad y estrés muchas veces son síntomas, pero no
siempre la raíz.
- La raíz más profunda del ser humano caído es:
- querer tener control
- buscar que todo gire alrededor de mí
- defender siempre mi punto
- justificar mis pecados
- no aceptar corrección
- no pedir perdón
- no rendir mi voluntad
- creer que sé más que Dios
- El ego es esa voz interior que dice:
- “Mi voluntad primero.”
- “Mi opinión.”
- “Mis derechos.”
- “Mis emociones.”
- “Mi dolor es más importante.”
- “Yo tengo la razón.”
- El ego es tan peligroso que Satanás cayó por él.
- “Subiré… seré semejante al Altísimo.” Isaías 14:14
- Y todavía hoy es su arma favorita.
II. EL EGOCENTRISMO NOS HACE INSENSIBLES A DIOS
- Cuando yo soy el centro:
- Dios se vuelve un accesorio
- La Biblia se vuelve opcional
- La oración se vuelve un trámite
- La iglesia se vuelve un lugar de consumo
- El servicio se vuelve pesado
- El perdón imposible
- ¿Por qué?
- Porque donde hay ego, no hay trono para Cristo.
- Jesús dijo:
- “No podéis servir a dos señores.” Mateo 6:24
- El mayor “segundo señor” no es el dinero… es el yo.
III. EL YO ES LA CAUSA DEL ESTRÉS, ANSIEDAD Y FRUSTRACIÓN
- La ciencia confirma algo asombroso:
- Las personas más centradas en sí mismas
- sufren más ansiedad, más estrés y más tristeza.
- ¿Por qué?
- Porque el ego vive en modo emergencia constante:
- quiere controlar lo que no puede
- quiere dominar lo que es imposible
- quiere cambiar a todos
- quiere tener siempre la razón
- El ego vive tensando el cuerpo,
- activando el cortisol,
- exigiendo, comparando, compitiendo,
- sintiéndose amenazado por todo.
- Mientras que Jesús dijo:
“Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis
descanso para vuestras almas.” Mateo
11:29
- La humildad libera.
- El ego oprime.
IV. EL EGO MATA LA ADORACIÓN
- No podemos adorar si estamos en nosotros mismos.
- La adoración requiere rendición.
- Donde hay ego:
- no se puede cantar con sinceridad
- no se puede orar con humildad
- no se puede escuchar la Palabra sin resistencia
- no se puede tomar la cena sin examen
- no se puede ofrendar sin queja
- no se puede servir sin orgullo
- Porque el ego quiere ser servido,
- no un siervo.
- Por eso Jesús dijo:
- “El que quiera ser el primero, sea vuestro servidor.” Mateo 20:27
- El camino de Cristo es el camino contrario al ego.
V. EL REMEDIO: NEGARSE A UNO MISMO Y TOMAR LA CRUZ
- La medicina no está en:
- más motivación
- más autoestima
- más afirmación humana
- La medicina es espiritual:
- Negarse a sí mismo
- No es autoodio;
- es reconocer que Cristo es el Señor, no yo.
- Tomar la cruz
- Rendir mis derechos, mis opiniones, mi orgullo.
- Seguir a Cristo
- Depender, obedecer, confiar, caminar a su ritmo.
- Pablo lo dijo así:
- “Ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí.” Gálatas 2:20
- Ese es el corazón sano: cuando ya no gobierna el “yo”.
CONCLUSIÓN:
- La enfermedad más peligrosa no es la ansiedad o la depresión.
- Es el ego, porque:
- nos separa de Dios
- apaga el Espíritu
- endurece el corazón
- destruye relaciones
- mata la adoración
- impide la sanidad emocional
- nos mantiene en estrés constante
- y nos encierra en nosotros mismos
- Pero Cristo vino para romper ese “yo” que nos esclaviza.
- “Con corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.” Salmo 51:17
- Cuando el ego muere…
- nace la paz, la libertad, la humildad, la adoración y la vida en Cristo.