La vida es un viaje breve pero
lleno de eternidad en cada instante. Cada amanecer nos ofrece un nuevo capítulo
para escribir con fe, gratitud y amor sincero. No hay retrocesos ni
repeticiones, solo la oportunidad presente de elegir bien, de perdonar, de sembrar
esperanza y de honrar a Dios con lo que somos. Lo que hoy no entregues, lo que
hoy no vivas para Su gloria, se perderá en el eco de lo no hecho. Vivir
verdaderamente es reconocer que cada respiro es un préstamo divino, y que
nuestro mayor legado será cómo reflejamos a Cristo en cada paso, palabra y
decisión. 🌅 🚢🙏