REFLEXIÓN: NAVEGANDO CON FE HACIA EL PUERTO DE PAZ

 

La vida del cristiano se asemeja a un barco que cruza mares tempestuosos. A veces los vientos son fuertes, las olas golpean con violencia y pareciera que no hay salida. Pero Dios, en Su fidelidad, guía nuestra embarcación y calma la tormenta. Cuando finalmente el barco llega al puerto, no solo encuentra descanso, sino también la confirmación de que la mano del Señor estuvo allí, sosteniendo el timón.🌅 🚢🙏


Entrada destacada

SERMÓN: YO DOBLO MIS RODILLAS ANTE TI

  YO DOBLO MIS RODILLAS ANTE TI Efesios 3:14 Raúl Fabian Avila Medina   EFESIOS 3:14 “Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nu...

Entradas populares