PENSAMIENTO: TRABAJEMOS PARA EL SEÑOR

 

Aunque el trabajo del cristiano a veces parece pasar desapercibido, tiene un valor eterno, porque no se mide por la aprobación humana, sino por la mirada fiel de Dios. La Escritura nos recuerda: “Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre” (Hebreos 6:10). Cada acto de servicio, por pequeño que parezca, es visto, registrado y valorado por el Señor, quien pesa no la apariencia externa, sino la fidelidad del corazón.

El servicio cristiano florece en lo secreto, donde muchas veces no hay aplausos ni reconocimiento. Jesús enseñó que el Padre que ve en lo secreto recompensará en público (Mateo 6:4). Cuando servimos movidos por amor y obediencia, nuestro trabajo se convierte en adoración, y aun una acción sencilla, hecha en el nombre de Cristo, no perderá su recompensa (Mateo 10:42). Así, el creyente aprende que la verdadera grandeza está en servir, no en ser visto (Marcos 10:43–45).

El valor eterno del trabajo cristiano se revela en la esperanza futura. El apóstol Pablo exhorta: “Estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano” (1 Corintios 15:58). Cada esfuerzo fiel, cada oración silenciosa y cada sacrificio hecho por amor a Cristo siembra frutos que trascienden esta vida. Dios transforma lo invisible en gloria eterna, y al final, el siervo fiel oirá: “Bien, buen siervo y fiel” (Mateo 25:21). ⚓📖💖

Entrada destacada

SERMÓN: YO DOBLO MIS RODILLAS ANTE TI

  YO DOBLO MIS RODILLAS ANTE TI Efesios 3:14 Raúl Fabian Avila Medina   EFESIOS 3:14 “Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nu...

Entradas populares