"Como un barco en alta mar,
seguimos navegando hacia el horizonte con la mirada fija en el puerto eterno.
El viaje no está libre de tormentas ni corrientes contrarias, pero la esperanza
en Cristo es la brújula que mantiene nuestro rumbo. No podemos anclarnos en el
pasado ni perder tiempo en desvíos, porque la meta es clara: alcanzar el premio
del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Cada remo y cada vela se
mueven impulsados por su gracia, que nos da fuerzas para seguir. Así, con fe y
perseverancia, avanzamos confiados hasta llegar a la orilla gloriosa donde nos
espera nuestro Señor."🙏⚓🌊