UN
AÑO MÁS QUE LLEGA; CUANDO EL TIEMPO PASA, SOLO DIOS PERMANECE
Eclesiastés
3:1; Salmo 90:12; 2 Corintios 6:2
Raúl Fabian
Avila Medina
ECLESIASTÉS 3:1; SALMO 90:12; 2 CORINTIOS 6:2
PROPOSICIÓN
La vida avanza silenciosamente entre años que llegan y se van,
entre momentos irrepetibles, relaciones frágiles y oportunidades que no siempre
regresan. Algunos caminan confiados, otros dudan, y otros sufren; pero cuando
el tiempo se acorta y el dolor irrumpe, todos llegan a la misma conclusión
eterna:
·
solo Dios permanece y solo Su
consejo sostiene la vida verdadera.
OBJETIVO
Conducir a cada oyente a una reflexión seria y reverente sobre el
tiempo, la fragilidad humana y la soberanía divina; a escuchar la voz de
quienes aprendieron a través del sufrimiento; y a responder hoy, con fe
obediente, tomando la mano del Señor antes de que la crisis, la pérdida o el
dolor toquen la puerta.
INTRODUCCION:
- Un año más ha llegado sin hacer ruido y
sin pedir permiso, mientras el tiempo avanza con firmeza aunque muchos no
se detengan a pensar en su significado. Cambian los calendarios, se
cierran etapas y comienzan otras, pero una verdad permanece: cada año que
inicia es también un año menos de vida. La Escritura nos recuerda que el
tiempo no está en manos del hombre, sino bajo la soberanía de Dios, porque
“todo tiene su tiempo” (Eclesiastés 3:1).
- Sin embargo, el corazón humano suele vivir
confiado, como si el mañana estuviera garantizado y las oportunidades
siempre regresaran. Se vive con prisa, con planes y seguridades aparentes,
hasta que la fragilidad humana se manifiesta. Solo cuando el dolor, la
pérdida o la crisis irrumpen sin aviso, el alma despierta y reconoce lo
eterno: el tiempo pasa, pero Dios permanece.
- Por eso Moisés clamó con sabiduría: “Enséñanos
de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría”
(Salmo 90:12). Hoy no estamos aquí solo para iniciar un nuevo año,
sino porque Dios nos concede este momento como gracia y advertencia. Su
llamado sigue vigente y urgente: responder hoy, ahora, porque “ahora es
el tiempo aceptable; ahora es el día de salvación” (2 Corintios
6:2).
6.
Le
invitamos a seguir escudriñando y retener las Sanas Palabras (2 Timoteo
1:13).
7.
Con
esto en mente, analicemos los siguientes puntos que constituirán la lección de
este día:
I. UN AÑO MÁS LLEGA: EL TIEMPO AVANZA, AUNQUE EL HOMBRE NO
DESPIERTE
A. Dios gobierna el tiempo, aunque el hombre se sienta seguro
- Eclesiastés 3:1 “Todo tiene su tiempo…”
- Proverbios 16:9 “El corazón del hombre piensa su camino; mas Jehová endereza sus pasos.”
- Cada nuevo año no es un logro humano, sino una concesión divina. El tiempo no avanza porque el hombre lo controle, sino porque Dios lo permite. Sin embargo, el corazón humano tiende a vivir bajo la ilusión de autosuficiencia, creyendo que la estabilidad presente es permanente.
- Ejemplo práctico:
- Una persona dice: “Todo está bien: trabajo, salud, planes… más adelante buscaré a Dios.” Pero en cuestión de meses el panorama cambia: una enfermedad, una pérdida, una crisis inesperada. Entonces comprende que nunca fue dueña del tiempo; solo fue administradora por un instante.
- Verdad espiritual: La seguridad sin Dios es una ilusión; la verdadera estabilidad solo existe bajo Su soberanía.
B. La vida es frágil, aunque hoy parezca estable
- Santiago 4:14 “Es neblina que aparece por un poco de tiempo…”
- Salmo 39:5 “Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive.”
- La Escritura no romantiza la vida; la define con realismo santo. El ser humano es pasajero, frágil, limitado. La vida puede cambiar sin previo aviso, aun cuando todo parezca firme.
- Ejemplo práctico:
- Hoy alguien se despide diciendo: “Al rato hablamos.” Nadie imagina que será la última vez. Mañana hay una llamada, una sala de hospital, una tumba. Y surge la pregunta que duele: “¿Por qué no aproveché más?”
- Verdad espiritual: La estabilidad presente no garantiza el mañana; por eso la sabiduría bíblica llama a vivir con Dios hoy.
C. El dolor enseña lo que la comodidad no quiso aprender
- Salmo 119:71 “Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos.”
- Dios instruye primero con Su Palabra, con paciencia y misericordia. Pero cuando el hombre se niega a escuchar, el dolor se convierte en un maestro severo. No porque Dios se complazca en el sufrimiento, sino porque la aflicción revela verdades que la comodidad oculta.
- Ejemplo práctico:
- Personas que antes no escuchaban hoy dicen con lágrimas: “Busca a Dios… escucha Su consejo… no esperes como yo.” No aprendieron teológicamente primero; aprendieron existencialmente.
- Verdad espiritual: El dolor no crea la verdad; la revela.
II. MOMENTOS, PERSONAS Y OPORTUNIDADES QUE SE VAN SIN AVISAR
A. Momentos que no se pueden repetir
- Eclesiastés 9:11 “Tiempo y ocasión acontecen a todos…”
- La vida está compuesta de momentos irrepetibles. El problema no es que falten oportunidades, sino que muchas se pierden por orgullo, distracción o indiferencia espiritual.
- Ejemplo práctico:
- Un padre dice: “Luego tendré tiempo para mis hijos.”
- Una pareja dice: “Después arreglamos las cosas.”
- Pero el momento pasa… y no regresa.
- Verdad espiritual: Lo que no se valora a tiempo, se lamenta después.
B. Personas que hoy están y mañana faltan
- Job 1:21 “Jehová dio, Jehová quitó…”
- Salmo 146:4 “Sale su aliento, vuelve a la tierra…”
- La muerte nos recuerda una verdad incómoda pero necesaria: las personas no nos pertenecen; nos fueron prestadas. La prisa, el descuido emocional y la falta de reconciliación dejan heridas profundas cuando llega la pérdida.
- Ejemplo práctico:
- Hoy alguien conversa con una fotografía, visita una tumba o llora una silla vacía. No es que no amara; es que pensó que siempre habría más tiempo.
- Verdad espiritual: Ama, perdona y honra hoy; mañana no está garantizado.
C. Oportunidades espirituales que el dolor revela
- Lucas 19:44 “No conociste el tiempo de tu visitación.”
- Proverbios 1:24–26 “Por cuanto llamé, y no quisisteis oír… Y me burlaré
cuando os viniere lo que teméis;”
- Dios visita al hombre con Su Palabra, Su llamado y Su gracia. Pero cuando esa voz es ignorada repetidamente, la oportunidad puede pasar.
- Ejemplo práctico:
- Muchos dicen después del quebranto: “Si hubiera escuchado… si hubiera obedecido… si hubiera buscado a Dios antes.” La oportunidad estuvo allí, pero fue despreciada mientras todo iba bien.
- Verdad espiritual: No toda oportunidad espiritual se repite.
III. LA MAYOR OPORTUNIDAD: TOMAR LA MANO DE DIOS ANTES DE LA CRISIS
A. Algunos creen que todo está bajo su mano… hasta que llega la
crisis
- Lucas 12:19–20 “Necio…”
- Salmo 20:7 “Estos confían en carros…”
- La autosuficiencia es desmentida por la crisis. Cuando todo se tambalea, surge la pregunta fundamental del alma:
- ¿En qué estaba realmente puesta mi fe?
- Ejemplo práctico:
- Alguien confía en dinero, fuerza o contactos. Pero cuando todo falla, no hay paz, porque la fe estaba en lo temporal, no en Dios.
- Verdad espiritual: La crisis no destruye la fe; la revela.
B. Después del dolor, muchos descubren que la respuesta siempre fue
Dios
- Isaías 48:17 “Yo soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente…”
- Proverbios 3:5–6 “Fíate de Jehová de todo tu corazón… Reconócelo en todos tus caminos…”
- El consejo de Dios fue ignorado hasta que el sufrimiento confirmó una verdad eterna: Dios tenía razón desde el principio.
- Ejemplo práctico:
- Después de perderlo todo, alguien confiesa: “Dios me habló… yo no quise escuchar.”
- Verdad espiritual: El consejo de Dios nunca llega tarde; nosotros sí.
C. Hoy, antes del dolor, Dios sigue extendiendo Su mano
- 2 Corintios 6:2 “Ahora es el tiempo aceptable…”
- Mateo 11:28 “Venid a mí…”
- Tomar la mano del Señor antes de la crisis es sabiduría; hacerlo después del dolor es misericordia. Pero en ambos casos, es gracia.
- Ejemplo práctico:
- Dos personas enfrentan la misma crisis: una con Dios y otra sin Él. La prueba es igual, pero la esperanza es completamente distinta.
- Verdad espiritual: Caminar con Dios no elimina el dolor, pero transforma cómo lo enfrentamos.
Esto implica obediencia al evangelio:
·
Fe en Cristo (Juan 3:16)
·
Arrepentimiento sincero (Hechos
17:30)
·
Bautismo para perdón de pecados y
recibir el don del Espíritu Santo(Hechos 2:38)
·
Perseverancia fiel (Hechos 2:42)
CONCLUSIÓN
- Un año más llega.
- Algunos llegan con lágrimas.
- Otros con seguridad aparente.
- Otros con dudas.
- Otros con cicatrices que enseñaron lo que nadie quiso aprender.
Pero hoy, Dios nos habla antes del quebranto.
Lamentaciones 3:40 “Escudriñemos nuestros caminos, y volvamos a Jehová.”
Que este no sea un año donde aprendamos solo por el dolor, sino uno
donde obedezcamos por fe, donde escuchemos a Dios antes de perder, y donde
caminemos tomados de Su mano, mientras todavía hay tiempo.
