El que mira
borroso espiritualmente vive con una percepci贸n distorsionada de la
realidad, confundiendo lo temporal con lo eterno y lo visible con lo
espiritual. Sin discernimiento, no distingue la verdad de Dios ni la santidad
que debe guiar su vida. Esta ceguera espiritual surge del descuido en la fe y del conocimiento de la Palabra
de Dios, dejando que la mente y el coraz贸n se llenen de influencias
que nublan el juicio y oscurecen la visi贸n del camino del Se帽or.
La Escritura
advierte que la fe sin conocimiento conduce
a la ceguera espiritual. Como ense帽a 2 Pedro 1:9: “el que carece de estas cosas es ciego, olvidadizo, habiendo sido
purificado de sus antiguos pecados”. Esto resalta que la salvaci贸n inicial
no es suficiente; es necesario crecer en
virtud, conocimiento y amor, y permitir que la Palabra de Dios ilumine
el entendimiento. Sin este crecimiento, el coraz贸n permanece olvidadizo y la
mente confusa, incapaz de discernir la voluntad de Dios y de caminar en
rectitud.
Sin embargo, la claridad espiritual se obtiene al someterse a la
gu铆a del Esp铆ritu Santo a trav茅s de la Palabra de Dios. Al obedecer la
verdad, purificar el coraz贸n y alimentar la fe con conocimiento inspirado por
el Esp铆ritu, el creyente puede ver con
precisi贸n lo que es recto, evitar enga帽os y caminar con firmeza en el
prop贸sito de Dios. As铆, la ceguera espiritual se reemplaza por visi贸n clara, discernimiento y una vida
fruct铆fera, reflejando la luz y la sabidur铆a del Se帽or en todas las
decisiones y acciones.⚓馃摉馃挅
