“CUANDO EL CORAZÓN SE QUIEBRA, PERO LA FE PERMANECE”
(Salmo 34:18)
Raúl Fabián Avila Medina
SALMO 34:18 “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu.” (RV1960)
PROPOSICIÓN:
Aunque el corazón del creyente puede quebrarse por la desilusión,
el Señor permanece cercano y fiel a quienes le buscan con fe sincera, y ofrece
consuelo, restauración y propósito.
OBJETIVO:
Ayudar a los oyentes a comprender que la desilusión es parte de la
vida humana, pero que en Cristo hay esperanza, consuelo y victoria. Dios no
abandona a los que están quebrantados, y nos muestra cómo sanar
espiritualmente.
INTRODUCCIÓN:
Hermanos la
palabra de Dios tiene Poder, es Viva y Eficaz, Digna de ser recibida (Isaías
55:10-11; Hebreos 4:12; 1 Timoteo 4:9).
- Hermanos, en este mundo roto, todos en algún momento enfrentamos momentos de profunda tristeza, angustia y desilusión. Tal vez fue una traición inesperada, una pérdida devastadora, un sueño no cumplido o un error que nos avergüenza. El alma se quebranta. El corazón se duele. Y es allí, en ese abismo silencioso, donde muchos sienten que todo ha terminado. Pero la Palabra de Dios nos recuerda algo glorioso: “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón” (Salmo 34:18).
- Este menaje tiene un propósito: ayudarte a entender que, aunque las lágrimas corran por tu rostro, tu fe puede mantenerse firme. No estás solo. No estás derrotado. A través del testimonio de hombres como Elías, David, Pedro y otros, veremos que la fe puede sostenernos cuando todo parece perderse.
- Hoy hablaremos de la desilusión, sí, pero también de la esperanza que renace en Cristo.
- Gracias a Dios podemos aprender y hablar con entendimiento la Palabra de Dios, la Sana Doctrina (Tito 2:1; 1 Timoteo 4:13).
- Le invitamos a seguir escudriñando y retener las Sanas Palabras (2 Timoteo 1:13).
- Con esto en mente, analicemos los siguientes puntos que constituirán la lección de este día:
I. QUÉ ES LA DESILUSIÓN
Sentimiento de
tristeza profunda cuando algo que esperábamos no sucede.
Puede surgir
por traición, pérdida, enfermedad, rechazo o el pecado de otros.
Proverbios
13:12: “La
esperanza que se demora es tormento del corazón.”
II. EJEMPLOS BÍBLICOS DE
DESILUSIÓN
1. Elías (1 Reyes 19:1-10)
- Después de su gran victoria en el monte Carmelo, Elías se sintió solo, perseguido y pidió morir.
- Se desilusionó porque esperaba una conversión masiva de Israel, pero no sucedió.
- Dios le recordó que no estaba solo: “Me he reservado siete mil…”
2. David (Salmo 42 y 43)
- Vivió momentos de angustia, traición, persecución por Saúl, por su hijo Absalón.
- Se hablaba a sí mismo: “¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí?”
- David enfrentó la desilusión buscando a Dios en oración y alabanza.
3. Pedro (Lucas 22:61-62)
- Después de negar a Jesús, lloró
amargamente.
- Su desilusión fue consigo mismo.
- Pero Cristo lo restauró (Juan
21:15-19) y lo hizo útil otra vez.
4. Los discípulos camino a Emaús (Lucas 24:13-35)
- Estaban tristes y desilusionados: “Nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel.”
- Jesús se les acercó, abrió las Escrituras y sus ojos espirituales.
III. CÓMO SUPERAR LA DESILUSIÓN SEGÚN LA BIBLIA
1. Reconoce tus emociones delante de Dios
- No escondas el dolor: “Derrama tu corazón delante de él” (Salmo 62:8).
- Jesús también lloró (Juan 11:35).
2. Refuerza tu fe
con la Palabra
- “La fe viene por el oír…” (Romanos 10:17).
- La Biblia da consuelo, corrección y dirección.
3. Recuerda las
promesas de Dios
- Isaías 40:31: “Los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas.”
4. Confía en el
plan de Dios, aunque no lo entiendas ahora
- Romanos 8:28: “A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.”
5. Busca comunión con los hermanos fieles
- Gálatas 6:2: “Sobrellevad los unos las cargas de los otros.”
CONCLUSIÓN:
- La desilusión puede quebrar el alma, pero Dios puede restaurarla.
- Cuando todo falla, Cristo nunca falla. Cuando el mundo decepciona, la fidelidad de Dios permanece firme. Como Pedro, como Elías, como David… nosotros también podemos levantarnos.
¿Estás herido, desilusionado o quebrantado por alguna situación? Acércate a Dios, y Él se acercará a ti. La fe no elimina las pruebas, pero te sostiene en medio de ellas.