LETRERO FE EN LETRA

FE EN LETRA

Menus

REFLEXION: EL DIOS QUE ENDEREZA LO QUE EL HOMBRE TUERCE

 


A veces en la vida enfrentamos situaciones dolorosas provocadas por personas que actúan con envidia, injusticia o mala intención, pero la historia de José nos muestra que ningún plan humano puede frustrar el propósito divino. Sus hermanos lo traicionaron, lo vendieron y lo despreciaron, pero aun así José reconoció la mano de Dios en todo lo que vivió cuando dijo: 📖“Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo” (Génesis 50:20). En el hebreo original, la palabra “pensasteis” es חֲשַׁבְתֶּם (jashavtem), que significa planear cuidadosamente, tramar, mostrando que el mal que hicieron fue intencional; y la palabra “mal” es רָעָה (ra‘ah), que significa maldad, daño, perjuicio. Pero José contrasta esa mala intención con la obra soberana de Dios usando la palabra “encaminó”: חָשַׁב (jashav), la misma raíz, indicando que Dios tomó lo que ellos planearon para mal y lo rediseñó para un propósito bueno, y la palabra “bien” es טוֹב (tov), que significa bueno, beneficioso, correcto, agradable ante Dios. Esto muestra que Dios no solo neutraliza el mal; lo convierte en algo bueno y provechoso. José vio que Dios transformó un pozo en un camino al palacio, una traición en bendición, una lágrima en testimonio, y una injusticia en plataforma para Su poder. Así también Dios obra hoy: Él no depende de lo que otros hagan, ni queda limitado por las injusticias, sino que toma lo que otros hacen para hundirnos y lo convierte en lo que nos levantará, toma lo que otros dicen para desanimarnos y lo transforma en fortaleza, y toma lo que otros planean para destruirnos y lo usa para cumplir Su propósito en nosotros. Aunque otros piensen y deseen mal, Dios sigue pensando en nuestro bien, moviendo piezas invisibles, preparando caminos que todavía no imaginamos y abriendo puertas que nadie puede cerrar. Por eso, aunque enfrentes maldad, traición o injusticia, descansa en la verdad eterna de que Dios está encaminando todo para bien (טוֹב – tov), no porque el mal sea bueno, sino porque Dios es más grande que el mal. Él escribe propósitos donde otros escriben heridas, diseña caminos donde otros ponen obstáculos y abre puertas donde otros quieren cerrar el paso. Por eso, confía, permanece fiel, sigue sirviendo y honrando a Dios, porque llegará el día en que, como José, mirarás atrás y podrás decir con gratitud: “Ellos lo pensaron (חֲשַׁבְתֶּם) para mal (רָעָה), pero Dios lo encaminó (חָשַׁב) para bien (טוֹב).”⚓📖💖


Entrada destacada

INFOGRAFÍA: EL ANUNCIO DEL EVANGELIO

  Hechos 8:30   Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo:  Pero ¿entiendes lo que lees?  Hechos 8:31   El dijo: ¿Y cómo p...

Entradas populares