Recuerda que la vida, tu familia, tus hijos y todo lo que posees
son regalos de Dios, confiados a tu cuidado. No son tuyos para presumir ni para
usar egoístamente, sino para guiarlos y amarlos conforme a Su voluntad. 📖Salmo
127:3 nos recuerda: "He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de
estima el fruto del vientre." Cuida y valora estos dones, y úsalos
para hacer bien, para fortalecer la fe y para caminar en santidad.
No te dejes engañar por las riquezas, la fama o los placeres
temporales. 📖Colosenses 3:1-2 nos enseña: "Si, pues, habéis resucitado
con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra
de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra."
Cada acción, cada decisión, debe reflejar lo eterno. Nuestra verdadera ganancia
no está en lo que acumulamos aquí, sino en vivir para Cristo y asegurar nuestra
alma.
Haz de tu vida un testimonio de fe y obediencia. 📖Filipenses 1:21
dice: "Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia."
Vive cada día con propósito, guiando a tu familia, tomando decisiones que
honren a Dios y buscando siempre Su Reino primero. No permitas que el mundo te
desvíe ni que los placeres pasajeros te hagan olvidar lo eterno.
Querido hermano, despierta y valora lo que realmente importa. Haz
de tu vida, tu familia y tus talentos un reflejo del amor de Dios. Lo temporal
pasa, lo eterno permanece. Que Dios te fortalezca, te guíe y te ayude a caminar
firme, con la mirada puesta en el cielo y el corazón lleno de fe. Firmes y
adelante.⚓📖💖
