El abrazo de amor es un regalo de Dios: nace del coraz贸n, se da en segundos y puede transformar una vida entera. En la Biblia, los abrazos est谩n llenos de l谩grimas, perd贸n y restauraci贸n. Jacob y Esa煤 se abrazaron despu茅s de a帽os de odio (G茅nesis 33:4), y en ese instante breve Dios derriti贸 un rencor que hab铆a durado casi toda una vida. El hijo pr贸digo recibi贸 un abrazo que borr贸 toda una historia de pecado y distancia (Lucas 15:20). As铆 es el abrazo de amor: r谩pido, sincero, profundo… pero demasiado breve para lo eterno que produce.
Sin embargo, el abrazo del odio puede durar toda una vida. No se da con los brazos, sino con el coraz贸n endurecido. Es el abrazo invisible del resentimiento, de las palabras no sanadas y de las heridas guardadas. Ca铆n abraz贸 el odio antes que la humildad, y ese abrazo oscuro lo acompa帽贸 hasta la muerte (G茅nesis 4:5–8). La Biblia advierte: “que no brote ra铆z de amargura”, porque cuando se abraza el rencor, se encadena el alma (Hebreos 12:15).
Dios nos llama a soltar el abrazo del odio y a alargar el abrazo del amor. El amor quiz谩 dura solo unos segundos entre brazos humanos, pero delante de Dios tiene un eco eterno. El odio, aunque parezca fuerte y duradero, se derrumba cuando se presenta a los pies de Cristo. 脡l nos invita a perdonar, a restaurar, a vencer el mal con el bien (Romanos 12:21), a abrazar como 脡l nos abraz贸: con gracia, con verdad y con misericordia.
Hoy podemos elegir cu谩l de los dos abrazos llevar en el coraz贸n. Dios siempre est谩 listo para darnos el primero: su abrazo eterno de amor. ⚓馃摉馃挅
