Cada pedazo de carbón, al estar unido a los demás, brilla con calor y resplandor.
Pero si uno de esos carbones es apartado y se deja solo a un lado, poco a poco pierde su brillo... y termina apagándose.
Así sucede con algunos hermanos y hermanas.
Vienen al fuego del Señor, sienten el calor de la fe, el amor de la iglesia, pero luego, por pruebas, desánimo o decepción, se van apartando.
Y al alejarse, el enemigo trabaja en silencio para apagar su llama.
📖Hebreos 10:24-25 nos recuerda:
“ Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor ya las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre …”
📝Palabras de ánimo:
- A los que han venido y se sienten débiles: no estás solo.
- El fuego sigue encendido.
- Aquí hay calor para tu alma, palabras que restaurante, abrazos sinceros,
- y sobre todo, un Dios que no se olvida de ti.
- Vuelve al fuego.
- No dejes que tu llama se apague.
- Porque juntos brillamos más fuertes.
