CUANDO LA CIZAÑA CONFUNDE AL TRIGO
Mateo 13:30
Raúl Fabian Avila Medina
MATEO 13:30
“Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro
hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged
primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en
mi granero.”
PROPOSICIÓN:
En medio del crecimiento espiritual, la
presencia de la cizaña puede intentar confundir, desanimar o contaminar al
trigo, pero Dios conoce a los suyos y hará justicia en su tiempo.
OBJETIVO:
Animar al creyente fiel a mantenerse firme,
discernir con sabiduría y no permitir que la influencia de la cizaña afecte su
identidad ni su fruto espiritual.
INTRODUCCIÓN
- Hermanos la palabra de Dios tiene Poder, es Viva y Eficaz, Digna de ser recibida (Isaías 55:10-11; Hebreos 4:12; 1 Timoteo 4:9).
- Jesús habló en Mateo 13:24-30 acerca del trigo y la cizaña. Ambos crecen juntos, se parecen en etapas tempranas y pueden confundirse fácilmente.
- La diferencia no siempre es visible al principio.
- En la iglesia, en el trabajo o incluso en círculos cercanos, puede haber actitudes, palabras o influencias que no provienen de Dios, pero parecen inofensivas.
- El peligro no es solo que la cizaña exista, sino que el trigo se deje afectar por ella.
- En nuestra vida espiritual, muchas veces el enemigo cree que nos tiene atrapados, que nos ha derrotado con problemas, tentaciones o circunstancias difíciles. Pero, al igual que en el ajedrez, aunque parezca que el enemigo tiene control, Dios es el Rey que define el último movimiento. Él es quien da la victoria final.
- Gracias a Dios podemos aprender y hablar con entendimiento la Palabra de Dios, la Sana Doctrina (Tito 2:1; 1 Timoteo 4:13).
- Le invitamos a seguir escudriñando y retener las Sanas Palabras (2 Timoteo 1:13).
- Con esto en mente, analicemos los siguientes puntos que constituirán la lección de este día:
1. LA CIZAÑA PUEDE PARECERSE AL TRIGO
- Mateo 13:26:
- “Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña.”
- La cizaña no se distingue fácilmente al principio.
- Puede aparentar espiritualidad, pero no produce fruto verdadero.
- El enemigo siembra confusión mientras dormimos espiritualmente.
- El cristiano debe desarrollar discernimiento espiritual.
- No todo lo que parece correcto proviene de Dios.
- Examina los frutos, no solo las apariencias.
2. LA CIZAÑA PUEDE INTENTAR INFLUIR O
CONTAMINAR
- 1 Corintios 15:33:
- “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.”
- La influencia constante moldea el corazón.
- Actitudes negativas, crítica y desánimo pueden afectar al creyente fiel.
- El trigo no debe absorber el espíritu de la cizaña.
- Cuida tus amistades y conversaciones.
- Mantén tu corazón limpio aunque otros no lo estén.
- No permitas que la amargura ajena apague tu fe.
3. DIOS CONOCE LA DIFERENCIA Y HARÁ SEPARACIÓN
- Mateo 13:30:
- “Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega.”
- Dios no está confundido aunque nosotros lo estemos.
- La justicia final no depende de nuestra percepción.
- Habrá un día de separación clara y definitiva.
- No te desesperes por la presencia de la cizaña.
- Enfócate en dar fruto, no en arrancar lo que Dios aún permite.
- Confía en que el Señor es el dueño del campo.
4. EL TRIGO VERDADERO DARÁ FRUTO A PESAR DEL
ENTORNO
- Juan 15:5:
- “El que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto.”
- El fruto depende de la conexión con Cristo, no del ambiente.
- La cizaña no puede impedir el crecimiento del trigo fiel.
- La vida espiritual florece cuando permanecemos en Él.
- Permanece en oración y en la Palabra.
- Tu identidad no depende de los demás, sino de Cristo.
- Sigue creciendo aunque estés rodeado de imperfección.
CONCLUSIÓN
La cizaña puede confundir, pero no puede
cambiar la esencia del trigo verdadero. Puede estar cerca, pero no tiene la
misma raíz. Puede parecer similar, pero no produce el mismo fruto. El llamado
del creyente no es vivir obsesionado con la cizaña, sino permanecer fiel hasta
la siega.
Porque al final, el Señor del campo no se
equivoca, y el trigo será recogido en su granero eterno.