Tú eres nuestro refugio y fortaleza, nuestro médico divino, fuente de vida y esperanza.
Hoy te presentamos a todos los enfermos, a aquellos cuyo cuerpo sufre, cuya mente se siente abatida y cuyo espíritu necesita consuelo.
Señor, toca cada corazón con tu paz que sobrepasa todo entendimiento.
Renueva sus fuerzas, alivia sus dolores y fortalece sus cuerpos según tu voluntad.
Que el Espíritu les fortalezca a través de tu Palabra y de tus promesas, guiando su fe y llenando de esperanza cada momento de debilidad.
Padre misericordioso, también sana sus mentes y corazones de miedo, ansiedad y desesperanza.
Que sientan tu cercanía, tu abrazo invisible que calma la tormenta interior, y que encuentren descanso en ti.
Bendice a los médicos, enfermeras y cuidadores con sabiduría, paciencia y manos guiadas por tu gracia.
Que cada tratamiento, cada medicación y cada acto de cuidado sea instrumento de tu sanidad.
Señor, confiamos en tu poder y en tu tiempo perfecto.
Que incluso en medio de la enfermedad, ellos puedan sentir tu paz, tu amor y tu propósito eterno.
Que tu luz brille en sus vidas y que su fe se fortalezca, sabiendo que tú eres el Dios que sana, restaura y consuela.
En el nombre poderoso de Jesús, nuestro Salvador,
Amén.🙏❤️
Dios fortalezca a quienes están pasando estás pruebas, padres, hijos y nietos. Dios nos de sabiduría para hacer las cosas con humildad, sinceridad, con amor entrañable para nuestras familias. Hay tanto que dar gracias y más cuando tenemos salud, paz, trabajo, pan, una familia de fe. Dios nos ayude a ver lo bendecido que somos y a orar y llorar con los que lloran. Todo tiene su tiempo, aprovechémoslo mis hermanos 🙏🏻❤️