AMAR Y PROTEGER AL EXTRANJERO EN TIEMPOS DE PRUEBA
Mateo 22:37-39
Raúl Fabián Avila Medina
MATEO 22:37-39: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y a tu prójimo como
a ti mismo.”
LEVÍTICO 19:34: “Al extranjero que habita con vosotros, lo tratarás como a tu
propio hermano, y lo amarás como a ti mismo.”
LUCAS 23:34: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.”
ROMANOS 13:1-2: “Sométase toda persona a las autoridades superiores… quien se
opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste.”
PROPOSICIÓN
Dios nos llama a amar,
proteger y tratar con dignidad al extranjero y al vulnerable, aun en tiempos de
prueba, reflejando el carácter de Cristo por encima del miedo, el prejuicio o
la presión de las circunstancias.
OBJETIVO
Que la iglesia comprenda que
amar al extranjero es un mandato bíblico, y se comprometa a vivir el amor, el
perdón y la justicia de Dios en la práctica, defendiendo la dignidad humana,
obedeciendo a Dios por encima de todo, y mostrando a Cristo a los más vulnerables.
INTRODUCCIÓN
- Hermanos la palabra de Dios tiene Poder, es Viva y Eficaz, Digna de ser recibida (Isaías 55:10-11; Hebreos 4:12; 1 Timoteo 4:9).
- Hermanos y hermanas, hoy reflexionamos sobre un tema que nos desafía como creyentes: el trato hacia aquellos que vienen de otras tierras o culturas, que buscan seguridad, sustento o refugio.
- En los últimos tiempos, vemos que muchas personas sufren injusticias: arrestos, abusos, condiciones duras, persecución y exclusión. La Biblia nos recuerda que el corazón de Dios siempre es misericordioso, justo y protector del vulnerable.
- No hablamos de leyes de un país específico, ni de nombres, sino de principios eternos que guían la vida de todo cristiano.
- Gracias a Dios podemos aprender y hablar con entendimiento la Palabra de Dios, la Sana Doctrina (Tito 2:1; 1 Timoteo 4:13).
- Le invitamos a seguir escudriñando y retener las Sanas Palabras (2 Timoteo 1:13).
- Con esto en mente, analicemos los siguientes puntos que constituirán la lección de este día:
1. AMAR AL PRÓJIMO SIN FRONTERAS
- Mateo 22:39 nos llama a amar al prójimo como a nosotros mismos.
- Esto incluye a quienes son diferentes a nosotros, que no comparten nuestra cultura, idioma o costumbres.
- Amar significa proteger, cuidar y acompañar, no juzgar ni despreciar.
- Toda acción que dañe, excluya o maltrate a otro ser humano no refleja la justicia de Dios, aunque se diga que es “justicia” o “ley”.
2. PERDONAR A LOS QUE ACTÚAN CON IGNORANCIA
- Lucas 23:34 nos enseña el ejemplo de Jesús: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.”
- Muchos actúan injustamente por miedo, prejuicio o ignorancia.
- Como creyentes, debemos perdonar y enseñar la verdad, sin dejar de defender la dignidad de los vulnerables.
3. OBEDECER LEYES, PERO OBEDECER PRIMERO A DIOS
- Romanos 13 nos llama a respetar la autoridad.
- Pero la ley humana nunca puede reemplazar la ley de Dios: el amor, la justicia y la misericordia.
- Cuando las leyes o decisiones humanas causan daño a los inocentes, el corazón del cristiano debe elegir la justicia divina sobre el egoísmo o la opresión.
4. LA JUSTICIA DE DIOS PROTEGE Y RESTAURA
- Levítico 19:34 nos recuerda que el extranjero debe ser tratado como un hermano, con respeto, cuidado y dignidad.
- Toda acción que excluya, abuse o cause sufrimiento no es conforme a Dios, aunque esté legalmente permitida.
- La verdadera justicia es restaurar, proteger y amar, y refleja la presencia de Cristo en nuestra vida.
CONCLUSIÓN
- Queridos hermanos y hermanas:
- Vivimos tiempos difíciles, donde la injusticia y el sufrimiento parecen abundar.
- Dios nos llama a amar sin fronteras, perdonar sin resentimiento y actuar con justicia divina, no con opiniones humanas.
- Recordemos que todos somos peregrinos y extranjeros en este mundo, y nuestra verdadera misión es mostrar el corazón de Dios a cada persona, especialmente a los más vulnerables.
“Amemos y protejamos al
prójimo, perdonemos a quienes no saben lo que hacen, y sigamos la justicia de
Dios, que restaura y da vida a todos.”