DIOS PADRE
El Creador, Autor del plan de salvación y Padre espiritual
“En el principio creó Dios los cielos y la tierra.”
Génesis 1:1
Algunos atributos y obras del Padre:
Creador de todas las cosas
(Génesis 1:1; Hechos 17:24)
Eterno
(Salmo 90:2)
Santo y perfecto
(Isaías 6:3; Mateo 5:48)
Amoroso
(Juan 3:16)
Justo y verdadero
(Deuteronomio 32:4)
Misericordioso y lleno de bondad
(Salmo 103:8)
Soberano sobre toda la creación
(Salmo 103:19)
Todopoderoso
(Jeremías 32:17)
Conoce todas las cosas
(1 Juan 3:20)
Proveedor de sus hijos
(Mateo 6:31-33)
Padre de todos los creyentes
(Efesios 4:6)
Dios Padre
es el Dios eterno, Creador, soberano y
sustentador de todas las cosas, fuente de toda vida y Autor de
su propósito
eterno de salvación; Él es santo, perfecto, justo, verdadero,
bueno, misericordioso, compasivo, amoroso, lleno de gracia y paciente,
y aborrece el pecado aunque muestra misericordia al pecador que se vuelve a Él
(Génesis 1:1; Hechos 17:24-25; Efesios 3:10-11; Juan 3:16; Salmo 103:8-12; 1
Juan 1:5). Es todopoderoso y nada puede frustrar su
voluntad (Jeremías 32:17; Isaías 46:9-10), omnisciente, pues conoce
perfectamente todas las cosas (1 Juan 3:20; Salmo 139:1-4), y omnipresente,
porque ninguna criatura puede esconderse de su presencia (Salmo 139:7-10). Es inmutable
y fiel, por lo que su carácter, sus promesas y su palabra son
dignos de absoluta confianza (Malaquías 3:6; Santiago 1:17; 1 Corintios 1:9);
posee perfecta
sabiduría y obra conforme a ella (Romanos 11:33-36). Como
Padre, provee,
cuida, disciplina y recibe a sus hijos (Mateo 6:31-33; Hebreos
12:5-11; 2 Corintios 6:18), escucha las oraciones de los que le buscan conforme
a su voluntad (Mateo 6:9; 1 Juan 5:14), y es también el Juez
justo de toda la humanidad (Romanos 2:5-11; 2 Corintios 5:10).
En su eterno propósito, envió a su Hijo Jesucristo para nuestra
salvación y por medio de Él ofrece reconciliación al mundo
(Juan 3:16-17; 2 Corintios 5:18-19); por tanto, Dios Padre no solamente debe
ser reconocido por sus atributos divinos, sino
también honrado por sus obras, su autoridad, su santidad y su
maravilloso plan de redención.