Entonces, Dios le respondió por medio de la profetisa Hulda:
📖“ Por cuanto se enterneció tu corazón, y te humillaste delante de Jehová... yo te recogeré con tus padres, y serás llevado a tu sepulcro en paz, y no verán tus ojos todo el mal que yo traigo sobre este lugar... ” (2 Reyes 22:19-20)
Dios no solo vio el corazón de Josías; también le libró del sufrimiento que venía. Su muerte no fue castigo, sino protección. Fue quitado delante de la aflicción (Isaías 57:1) , y murió en paz. ¡La misericordia de Dios fue más grande que la tragedia de su muerte!
📘 2. Lázaro, el mendigo justo que entró en el descanso eterno
📖 Lucas 16:19-31
Lázaro era pobre, enfermo y despreciado. Vivía a la puerta del rico, ansiando las migajas que caían de su mesa. El mundo lo ignoraba; nadie pensaba en él. Pero Dios sí lo miraba.
📖Jesús nos dice:
“ Murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham… ” (Lucas 16:22)
Mientras el rico terminaba en tormento, Lázaro fue consolado. El mundo lo olvidó, pero Dios lo honró y lo recibió en paz. Su muerte fue el inicio de su verdadero descanso.
El mundo ve la muerte del justo como insignificante, pero el cielo la ve como gloriosa. Lázaro, como muchos siervos fieles, descansó en paz porque anduvo delante de Dios. Tal como dice 📖 Isaías 57:2 :
Ambos casos muestran la misma verdad que proclama Isaías:
⚓ El mundo no entiende la muerte del justo.
⚓ Dios sí lo entiende y lo honra.
⚓A veces, la muerte es un acto de misericordia divina, no una derrota.
⚓El justo es quitado de la aflicción y entra en la paz prometida.
📙Por eso, no temamos a la muerte si andamos con Dios. En Cristo, el morir es ganancia (📖Filipenses 1:21). Vivamos fielmente, confiando en que nuestro descanso vendrá en su tiempo perfecto.
