IDEA CENTRAL
Las setenta semanas de
Daniel no deben convertirse simplemente en una ecuación para intentar descubrir
fechas. Es una profecía relacionada con el propósito de Dios, el pecado,
Jerusalén y especialmente el Mesías.
EL CONTEXTO
Daniel 9 comienza con Daniel
leyendo la profecía de Jeremías acerca de los 70 años de desolación de
Jerusalén (Daniel 9:2; Jeremías 25:11-12; 29:10).
Daniel ora, confiesa los
pecados del pueblo y pide misericordia. Entonces Dios responde mediante Gabriel
y le habla de “setenta semanas” determinadas sobre su pueblo y su santa
ciudad (Daniel 9:24).
LAS SETENTA SEMANAS
La expresión puede entenderse como setenta
grupos de siete:
70 × 7 = 490
Por eso, cuando se interpretan como semanas de
años:
- 7 semanas = 49 años
- 62 semanas = 434 años
- 1 semana = 7 años
- Total = 490 años
Las primeras 69 semanas representan:
69 × 7 = 483 años.
EL MESÍAS
Daniel 9:25 habla del:
·
“Mesías
Príncipe”
Y Daniel 9:26 declara:
·
“Y después
de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías…”
Desde la perspectiva
cristiana, esta referencia al Mesías encuentra su cumplimiento en Jesucristo.
El Nuevo Testamento declara:
·
“Cristo
murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras.” 1 Corintios 15:3
Así, Daniel 9 dirige nuestra atención al Mesías
y a su obra redentora.
¿Y LAS FECHAS?
A través de la historia se han propuesto diferentes
puntos de partida para las 70 semanas, entre ellos:
- Ciro: aproximadamente
538/539 a.C.
- Artajerjes–Esdras: 457 a.C.
- Artajerjes–Nehemías: 445/444 a.C.
Una interpretación conocida
utiliza 457 a.C. + 483 años, llegando aproximadamente al 27 d.C.,
y relaciona ese período con la manifestación pública de Cristo.
Otros intérpretes utilizan 445/444 a.C. y un
cálculo basado en 360 días por año.
Por eso debemos distinguir entre lo que el texto
dice directamente y los cálculos e interpretaciones que hacemos a partir del
texto.
DIFERENTES INTERPRETACIONES
Daniel 9 ha sido interpretado de diferentes
maneras:
Mesiánica: relaciona la profecía
principalmente con el Mesías y su obra.
Historicista: entiende
que las semanas se desarrollan progresivamente a través de la historia.
Futurista: entiende que la última
semana todavía tiene un cumplimiento futuro.
Histórico-crítica: relaciona el pasaje principalmente con la crisis
del siglo II a.C., especialmente con Antíoco IV.
Por eso debemos estudiar
Daniel con Biblia, contexto, historia y humildad, evitando presentar
como una afirmación explícita de Daniel aquello que pertenece a una
interpretación.
¿QUÉ PODEMOS AFIRMAR CON
SEGURIDAD?
Daniel 9 nos muestra:
- Que Dios escucha la oración de Daniel.
- Que Dios tiene un propósito determinado para
su pueblo y su ciudad.
- Que el pecado y la iniquidad serían tratados.
- Que aparece la figura del Mesías.
- Que el Mesías sería “quitado”.
- Que la profecía apunta hacia el cumplimiento
del propósito redentor de Dios.
CRISTO ES EL CENTRO
Podemos discutir el punto
exacto de partida, los cálculos y las diferentes interpretaciones de las
semanas. Pero como cristianos no debemos perder de vista lo más importante:
Daniel habla del Mesías.
El Nuevo Testamento presenta
a Jesucristo como ese Mesías y anuncia que murió por nuestros pecados.
“Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las
Escrituras.” 1 Corintios 15:3
CONCLUSIÓN
Las setenta semanas de
Daniel nos enseñan que Dios tiene un propósito para la historia. No
debemos permitir que una discusión sobre fechas nos haga perder de vista el
mensaje espiritual de la profecía.
Podemos debatir el
calendario, el punto de partida y la interpretación de cada semana; pero no
debemos perder de vista el mensaje central: Dios tiene un propósito para la
historia, el pecado será tratado y el Mesías ocupa el centro de la esperanza de
su pueblo.