UNA FAMILIA QUE PERMANECE FIRME EN
LA FE
1 Corintios 16:13
Raúl Fabián Avila Medina
“Velad, estad firmes en la fe; portaos
varonilmente, y esforzaos.” - 1 Corintios 16:13, RVR1960
PROPOSICIÓN
La iglesia está llamada a velar, permanecer
firme en la fe, actuar con valor y fortalecerse en el Señor, manteniendo su
fidelidad a Cristo en todo tiempo.
OBJETIVO
Que como familia de la fe comprendamos que
nuestra vida cristiana debe estar fundamentada en Dios y Su Palabra,
manifestarse en obediencia y amor, y perseverar con nuestros ojos
puestos en Jesucristo.
INTRODUCCIÓN
1.
Hermanos la palabra de Dios
tiene Poder, es Viva y Eficaz, Digna de ser recibida (Isaías 55:10-11; Hebreos
4:12; 1 Timoteo 4:9).
2.
Hermanos, vivimos en un mundo que
cambia constantemente.
a.
Cambian las circunstancias.
b.
Cambian los planes.
c.
Cambian las situaciones de nuestra
vida.
3.
Pero hay algo que no cambia:
a.
Dios.
4.
La Palabra de Dios declara:
a.
“Porque yo Jehová no cambio.” -
Malaquías 3:6
5.
Y acerca de Jesucristo:
a.
“Jesucristo es el mismo ayer, y
hoy, y por los siglos.” - Hebreos 13:8
6.
Por eso nuestra fe no puede estar
fundamentada en circunstancias que cambian.
7.
Debe estar fundamentada en Dios,
que permanece fiel.
8.
La Escritura dice:
a.
“Pero sin fe es imposible
agradar a Dios.”- Hebreos 11:6
9.
Y también:
a.
“Porque por fe andamos, no por
vista.” - 2 Corintios 5:7
10. La fe, entonces, no es solamente algo que confesamos con
nuestros labios.
11. La fe debe verse en nuestra manera de andar delante de Dios.
12. Y esa fe viene de la Palabra:
a.
“Así que la fe es por el oír, y
el oír, por la palabra de Dios.” - Romanos 10:17
13. Por eso, cuando Pablo escribe:
a.
“Velad, estad firmes en la fe;
portaos varonilmente, y esforzaos”
14. no está hablando de una fe basada en las circunstancias.
15. Está llamando a los cristianos a permanecer firmes.
16. Como familia de la fe, compartimos:
a.
“la común fe” - Tito 1:4
17. Y somos:
a.
“un cuerpo… un Señor, una fe,
un bautismo.” - Efesios 4:4-5
18. Gracias a Dios podemos aprender y hablar con entendimiento la
Palabra de Dios, la Sana Doctrina (Tito 2:1; 1 Timoteo 4:13).
19. Le invitamos a seguir escudriñando y reteniendo las Sanas
Palabras (2 Timoteo 1:13).
20. Con esto en mente, analicemos tres llamados de Dios para Su
pueblo:
I. VELEMOS EN LA FE
“Velad…” - 1 Corintios 16:13
La primera palabra de Pablo es:
“Velad.”
La vida cristiana requiere vigilancia
espiritual.
Pedro escribió:
“Sed sobrios, y velad…” - 1 Pedro 5:8
Velar significa permanecer atentos.
No podemos descuidar nuestra vida espiritual.
Por eso Pablo también escribió:
“Examinaos a vosotros mismos si estáis en la
fe; probaos a vosotros mismos.” - 2 Corintios 13:5
La Biblia nos invita a examinarnos delante de
Dios.
No solamente debemos preguntarnos:
“¿Cómo están las circunstancias?”
También debemos preguntarnos:
“¿Cómo está mi fe?”
¿Estoy permaneciendo en la Palabra?
¿Estoy obedeciendo al Señor?
¿Estoy creciendo espiritualmente?
¿Estoy permaneciendo fiel?
LA FE VIENE DE LA PALABRA DE DIOS
Romanos 10:17 dice:
“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la
palabra de Dios.”
Por eso necesitamos permanecer cerca de las
Escrituras.
Jesús dijo:
“Si vosotros permaneciereis en mi palabra,
seréis verdaderamente mis discípulos.” - Juan 8:31
Nuestra fe no debe construirse sobre
sentimientos.
No debe construirse sobre opiniones humanas.
No debe construirse sobre lo que otros dicen.
Debe estar fundamentada en la Palabra de Dios.
UNA FAMILIA QUE VELE JUNTA
Como familia de la fe necesitamos ayudarnos
mutuamente a permanecer firmes.
La Escritura dice:
“Animaos unos a otros, y edificaos unos a
otros.” - 1 Tesalonicenses 5:11
Qué hermoso es cuando un hermano anima a otro.
Cuando una hermana fortalece a otra.
Cuando una familia ora junta.
Cuando los padres enseñan la Palabra a sus
hijos.
Cuando los jóvenes aprenden a confiar en Dios.
Cuando toda la congregación procura permanecer
fiel.
¿QUÉ SIGNIFICA PARA NOSOTROS?
Familia de la fe:
velemos.
Cuidemos nuestra vida espiritual.
Permanezcamos en la Palabra.
Oremos.
Adoremos.
Estudiemos.
Enseñemos.
Animémonos.
Y ayudémonos unos a otros a permanecer fieles.
II. ESTEMOS FIRMES EN LA FE
“Estad firmes en la fe…” - 1
Corintios 16:13
Pablo no solamente dice:
“Tengan fe.”
Dice:
“Estad firmes en la fe.”
La Escritura nos llama a una fe estable.
Hebreos 10:23 dice:
“Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión
de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.”
Observemos la razón:
“Porque fiel es el que prometió.”
Nuestra firmeza no descansa en nuestra propia
capacidad.
Descansa en la fidelidad de Dios.
¿EN QUIÉN ESTÁ PUESTA NUESTRA FE?
Hebreos 11:6 dice:
“Es necesario que el que se acerca a Dios crea
que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”
Nuestra fe está puesta en Dios.
Y nuestra esperanza está en Cristo.
Hebreos 12:2 dice:
“Puestos los ojos en Jesús, el autor y
consumador de la fe…”
Esta es una de las grandes claves para
permanecer firmes:
MIRAR A JESÚS.
No permitamos que aquello que ocurre alrededor
de nosotros determine nuestra fidelidad.
Nuestra dirección debe estar determinada por
Cristo y Su Palabra.
LA FE VERDADERA PRODUCE OBEDIENCIA
Santiago 2:17 dice:
“Así también la fe, si no tiene obras, es
muerta en sí misma.”
Y Hebreos 11:8 dice:
“Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció…”
La fe bíblica no es solamente decir:
“Creo.”
La fe nos lleva a responder a Dios con
obediencia.
Por eso podemos resumir bíblicamente:
La fe cree.
La fe confía.
La fe obedece.
La fe permanece.
LA FE NOS MANTIENE UNIDOS
Tito 1:4 habla de:
“la común fe.”
Nuestra fe en Cristo nos identifica como un
pueblo.
Efesios 4:4-5 declara:
“Un cuerpo… un Señor, una fe, un bautismo.”
Somos miembros del cuerpo de Cristo.
1 Corintios 12:27 dice:
“Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y
miembros cada uno en particular.”
Por eso nuestra fe debe producir amor y
servicio.
Pablo dice:
“Sobrellevad los unos las cargas de los otros,
y cumplid así la ley de Cristo.” - Gálatas 6:2
Y:
“Animaos unos a otros, y edificaos unos a
otros.” - 1 Tesalonicenses 5:11
No estamos llamados a caminar solos.
Somos una familia espiritual.
Cuando uno necesita ánimo, animamos.
Cuando alguien necesita ayuda, ayudamos.
Cuando alguien necesita ser exhortado,
exhortamos con amor.
Cuando alguien se alegra, nos alegramos con
él.
Romanos 12:15 dice:
“Gozaos con los que se gozan; llorad con los
que lloran.”
Esto es parte de vivir como cuerpo de Cristo.
III. ESFORCÉMONOS EN EL SEÑOR Y PERSEVEREMOS
“Portaos varonilmente, y esforzaos.” - 1
Corintios 16:13
Pablo termina llamando a los hermanos a actuar
con valor y fortaleza.
Pero la Biblia nos enseña dónde está nuestra
verdadera fortaleza.
Efesios 6:10 dice:
“Fortaleceos en el Señor, y en el poder de su
fuerza.”
Por eso no dependemos de nuestra propia
fuerza.
Nos fortalecemos en el Señor.
LA VIDA CRISTIANA REQUIERE PERSEVERANCIA
Hebreos 10:23 dice:
“Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión
de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.”
Y Jesús dijo:
“Mas el que persevere hasta el fin, éste será
salvo.” - Mateo 24:13
La perseverancia forma parte de la vida fiel
del cristiano.
Por eso debemos continuar caminando con
Cristo.
No solamente comenzar.
Permanecer.
No solamente escuchar.
Obedecer.
No solamente reunirnos.
Edificarnos.
No solamente hablar de fe.
Vivir por fe.
PUESTOS LOS OJOS EN JESÚS
Hebreos 12:1-2 dice:
“Corramos con paciencia la carrera que tenemos
por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe…”
La vida cristiana es presentada como una
carrera.
Y debemos correrla:
“con paciencia.”
No debemos permitir que las circunstancias nos
aparten de Cristo.
Debemos seguir mirando a Jesús.
Él es nuestro ejemplo.
Él es nuestro Salvador.
Él es nuestro Señor.
Y Su Palabra debe continuar guiando nuestra
vida.
UNA FAMILIA QUE TRANSMITE LA FE
La fe también debe enseñarse dentro del hogar.
Deuteronomio 6:6-7 dice:
“Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán
sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos…”
El Nuevo Testamento dice:
“Y vosotros, padres… criadlos en disciplina y
amonestación del Señor.” - Efesios 6:4
El Salmo 78:5-7 enseña que las obras de Dios
deben ser conocidas por las generaciones siguientes.
La familia cristiana tiene una
responsabilidad:
enseñar la Palabra.
Nuestros hijos necesitan conocer a Dios.
Necesitan conocer Su Palabra.
Necesitan conocer el evangelio.
Necesitan ver en nosotros una vida de
obediencia.
No solamente debemos decirles:
“Ten fe.”
Debemos enseñarles por qué pueden confiar
en Dios.
CONCLUSIÓN
Volvamos a nuestro texto:
“Velad, estad firmes en la fe; portaos
varonilmente, y esforzaos.”
1 Corintios 16:13 nos deja tres grandes
llamados:
1. VELEMOS
Examinemos nuestra vida y permanezcamos
atentos a la Palabra de Dios.
2. ESTEMOS FIRMES
Creamos en Dios, confiemos en Su Palabra y
obedezcamos Su voluntad.
3. ESFORCÉMONOS EN EL SEÑOR
Fortalezcámonos en Él, edifiquémonos unos a
otros y perseveremos fielmente.
MENSAJE FINAL A LA FAMILIA DE LA FE
Hermanos, nuestra confianza no está en lo que
vemos.
“Porque por fe andamos, no por vista.” - 2
Corintios 5:7
Nuestra fe viene de la Palabra de Dios.
“La fe es por el oír, y el oír, por la palabra
de Dios.” - Romanos 10:17
Nuestra fe debe producir obediencia.
“La fe, si no tiene obras, es muerta en sí
misma.” - Santiago 2:17
Nuestra fe debe producir amor y edificación.
“Animaos unos a otros, y edificaos unos a
otros.” - 1 Tesalonicenses 5:11
Y nuestra esperanza permanece firme porque:
“Fiel es el que prometió.” - Hebreos
10:23
Por eso, familia de la fe:
No dejemos de velar.
No dejemos de creer.
No dejemos de obedecer.
No dejemos de amarnos.
No dejemos de servir.
No dejemos de perseverar.
Cuando nuestra mirada está puesta en Jesús,
podemos continuar corriendo:
“con paciencia la carrera que tenemos por
delante.” - Hebreos 12:1
No porque sepamos todo lo que vendrá.
No porque controlemos todas las
circunstancias.
Sino porque sabemos en quién hemos creído.
Pablo dijo:
“Yo sé a quién he creído, y estoy seguro que
es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.” - 2 Timoteo
1:12
Esa es la fe que necesitamos.
Una fe que conoce a Dios.
Una fe que escucha Su Palabra.
Una fe que obedece.
Una fe que ama.
Una fe que sirve.
Una fe que permanece.
Y una fe que mantiene sus ojos puestos en
Jesús.
UNA FAMILIA UNIDA EN LA COMÚN FE, FUNDAMENTADA EN LA PALABRA, CENTRADA EN CRISTO Y FIEL A DIOS EN TODO TIEMPO.