“TRANSFORMADOS PARA VOLAR”
Romanos 12:2
Raúl Fabián Avila Medina
ROMANOS 12:2
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
PROPOSICIÓN
El cristiano debe experimentar una transformación radical, dejando atrás la forma del mundo, para ser renovado completamente en Cristo.
OBJETIVO
Animar a los hermanos a comprender que la vida cristiana no es un cambio superficial, sino un proceso de renovación profunda como la metamorfosis de la mariposa donde dejamos morir lo viejo para que lo nuevo en Cristo surja y nos permita vivir conforme a la voluntad de Dios.
INTRODUCCIÓN:
1. Hermanos la palabra de Dios tiene Poder, es Viva y Eficaz, Digna de ser recibida (Isaías 55:10-11; Hebreos 4:12; 1 Timoteo 4:9).
2. Muchos piensan que el cristianismo consiste en mejorar un poco la conducta o añadir algunos valores a la vida. Pero Romanos 12:2 nos dice algo mucho más radical: no conformarse al mundo, sino ser transformados.
3. La palabra griega usada aquí para “transformaos” es metamorphóo, de donde viene nuestra palabra “metamorfosis”. No se trata de un barniz espiritual ni de un cambio cosmético, sino de un proceso profundo, radical, que cambia la esencia misma del creyente.
4. Y aquí quiero que pensemos en la oruga. ¿Sabías que cuando entra en la crisálida no solo “cambia de forma”, sino que literalmente se deshace, se disuelve en una sopa celular? Solo unos pequeños grupos de células los discos imaginales sobreviven y sirven de planos para formar la mariposa. La oruga, en cierto sentido, “muere” para que pueda “nacer” la mariposa.
5. Así también, el cristiano necesita dejar morir al viejo hombre para renacer en Cristo.
6. Gracias a Dios podemos aprender y hablar con entendimiento la Palabra de Dios, la Sana Doctrina (Tito 2:1; 1 Timoteo 4:13).
7. Le invitamos a seguir escudriñando y retener las Sanas Palabras (2 Timoteo 1:13).
8. Con esto en mente, analicemos los siguientes puntos que constituirán la lección de este día:
1. NO OS CONFORMÉIS A ESTE SIGLO
- “Conformarse” significa amoldarse, tomar la forma de un molde.
- El mundo quiere hacernos pensar, sentir y vivir de acuerdo con su molde: ambición, orgullo, pecado, egoísmo.
- La oruga, si no entra en el proceso, se queda arrastrándose en la tierra, limitada. El cristiano que se conforma al mundo se queda arrastrándose en el lodo del pecado.
2. SINO TRANSFORMAOS (METAMORPHÓO)
- La transformación del cristiano es interna, no superficial.
- Así como la oruga debe “disolverse” para convertirse en mariposa, nosotros debemos “morir al yo” (Gálatas 2:20).
- Es doloroso dejar que Dios desarme nuestras viejas costumbres, pensamientos y pasiones, pero es el único camino para ser renovados.
3. POR MEDIO DE LA RENOVACIÓN DE VUESTRO ENTENDIMIENTO
- El campo de batalla está en la mente (Efesios 4:23).
- El viejo entendimiento debe disolverse: prejuicios, filosofías humanas, engaños del mundo.
- Los “discos imaginales” en nosotros son la Palabra de Dios y el Espíritu que actúan en nuestro corazón. Ellos reconstruyen lo nuevo a partir de lo que parecía destruido.
- Sin renovar la mente, no hay verdadera metamorfosis espiritual.
4. PARA QUE COMPROBÉIS LA VOLUNTAD DE DIOS
- El resultado final de la transformación no es solo “ser mejores”, sino conocer y vivir la perfecta voluntad de Dios.
- La mariposa no solo es diferente en apariencia: ahora puede volar. El cristiano transformado no solo deja de pecar, ahora puede volar en obediencia, servicio y amor.
- La vida cristiana renovada es activa, llena de propósito y libertad en Cristo (2 Corintios 5:17).
CONCLUSIÓN
- La metamorfosis de la oruga nos enseña que para volar hay que morir primero a lo viejo. El cristiano que quiere conformarse al mundo nunca volará; se quedará limitado, arrastrándose. Pero aquel que se rinde al proceso de Dios aunque duela, aunque implique renunciar, aunque sea radical experimentará una transformación gloriosa.
- Hermanos, Dios no quiere que nos conformemos a este siglo. Él quiere que nos metamorfosemos en Cristo. Así podremos comprobar, experimentar y vivir la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
- ¿Estás dispuesto a entrar en la “crisálida espiritual” de Dios, dejando que lo viejo muera para que lo nuevo viva en ti? Solo así podrás volar con Cristo.